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A propósito

CARA A CARA CON GRANADO POR PRIMERA VEZ.

CARA A CARA CON GRANADO POR PRIMERA VEZ.

 En octubre de 1967, en aquella edición extraordinaria del periódico Granma, dedicada al Che, tras su caída en Bolivia, se publicó una serie de reportajes y entrevistas, de mi autoría, que formaban parte de una investigación acerca de los amigos del Che residentes en Cuba. Por primera vez apareció en la prensa cubana el nombre  de Alberto Granado Jiménez el más fiel y legítimo amigo argentino del joven Ernesto, quien con el andar del tiempo se convertiría en el legendario guerrillero heroico.

 El nombre de Granado lo escuché del propio Guevara en 1963 y figuró en mi agenda como señal curiosa de un futuro trabajo periodístico para el Diario Revolución, cuatro años después, amigos comunes en reunión familiar reiteraron el nombre del bioquímico argentino que realizara el famoso raid en moto por países de Suramérica junto a su amigo Ernesto..

 En julio de 1967, fui a Santiago de Cuba, a trabajar junto al  fotoreportero José Ramos Pichaco, ya fallecido. La indómita Ciudad Héroe festejaría el XIV Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada por Fidel Castro y sus intrépidos compañeros de la Generación del Centenario.

 Durante las vacaciones de verano, renové el propósito de entrevistar al Dr. Alberto Granado Jiménez, profesor titular en la Universidad de Oriente.

Pregunte  por él en diversas fuentes de la ciudad más populosa del Caribe después de La Habana y gracias a Rolando Castillo, un colega del periódico Sierra Maestra, cuatro días antes del 26 de julio, llamé a las puertas del refugio hogareño de mi escurridizo bioquímico cordobés, un cómodo chalet construido por un burgués santiaguero en 1946, en la calle 6 del silencioso barrio Vista Alegre.

 Mi empeño se vio frustrado la primera vez. No obstante, repetí visitas y  finalmente cristalizó mi propósito. Alberto Granado, vivía junto a su esposa Delia Duque, una bella muchacha de los Andes venezolanos y sus tres hijos, dos caraqueños, Alberto y Delia y una cubana, Roxana, que nació en Santiago de Cuba el 21 de julio de 1964.

 La plática transcurrió cordial y amistosamente, en la sala del chalet que mostraba huellas de presencia infantil, niños de energía inagotable. Aquellos hijos de Granado y Delia eran traviesos y locuaces; no recuerdo excesos suntuarios, pero sí cómodos butacones y libros dispersos en estanterías domésticas.

 Mi anfitrión se inscribe  por su naturaleza, en la categoría de tipos simpáticos; moderada obesidad, corto en la estatura, nariz aguileña, ojos vivaces, locuaz y culto. Ejerce el oficio de la palabra con impecable maestría.

 Degustamos, junto a mi fotógrafo,  pizzas napolitanas servidas a domicilio y plato fuerte, único, del almuerzo familiar.

 Después toleró mi litúrgica retrospectiva, historias de aquella noche de agosto en una playa, de la antigua Provincia de Las Villas, donde se realizaban investigaciones por geofísicos cubanos y soviéticos, en busca de petróleo. Después se hizo un alto en el camino y brotó una fértil plática y se evocaron episodios de años mozos. Guevara mencionó el viaje en moto con Alberto Granado y fue cuando preguntó: ¿sabés donde se encuentra?. Investiga.

 Mostré a Granado un dossier con mis reportajes, artículos y crónicas alegóricas al Che a partir de 1959, mi papelería, fotos, cartas y otros documentos acopiados durante un paciente y tortuoso período de investigación, acentuado a partir de su ausencia física. Silencio absoluto.

Será cuando nos conozcamos mejor ¿no crees?.

 Recurso muy elegante, pensé,  para el rechazo a la entrevista. Ignoro si Alberto indagó en mi vida profesional y política, pero semanas después retorné a Vista Alegre y grabé una extensa plática con él; me honró con su confianza. Abrió sus archivos y me entregó documentos y fotos, una de ellas, después de su publicación en Granma el 17 de octubre de 1967 recorrió el mundo.

 Fue captada por un fotógrafo aficionado   del leprosario de San Pablo, el 20 de junio de 1952 y recoge el momento en que ambos jóvenes se despiden de los enfermos a bordo de la balsa “Mambo Tango” (Cuba y Argentina unidos por la simbología musical. ¡A navegar por las profundas y misteriosas aguas del Amazonas!

 Nuestra exquisita poetisa Fina García Marrúz, en su “Oratoria al Che Guevara”  confiesa: “Habrá que creer en el impulsado por la barca que construyeron los pobres; habrá que creer en aquel que no cuenta más que con las bendiciones de los pobres para emprender un azaroso viaje. Habrá que creer en el viaje, si solo los llagados estaban en la orilla para decir adiós”

 Granado puso bajo mi custodia notas de su viaje continental; Un facsímil del artículo publicado por un diario de Temuco, Chile. Se aprecia la foto de ambos que ilustra el material bajo el título “Dos expertos argentinos en leprología recorren Sudamérica en motocicleta

 Me hizo entrega de otro documento gráfico de su autoría: él, acciona el obturador de una cámara antidiluviana, mientras  Guevara posa ante la ruina de Ollantaytambo, en las cercanías de Cuzco. Es abril, año 1952 y donó también para nuestros archivos, el original de una carta de su amigo redactada en el Departamento Militar de La Cabaña la noche del 11 de marzo, año 1959:

 “Mial”

                 No por esperada tu carta me resultó menos agradable.  No te escribí invitándote a  esta mi nueva patria porque pensaba ir con Fidel a Venezuela

Acontecimientos posteriores me impidieron hacerlo. Pensaba ir un poco después y una enfermedad me retiene en cama. Espero ir dentro de un mes aproximadamente.

 No te contesto tu filosofía barata de la carta porque para eso hace falta un par de mates, una empanadilla y algún rincón a la sombra de un árbol.  Allí charlamos.

 Recibes el más fuerte abrazo que la dignidad de machito te permite recibir de un ídem.

 Che.       

 Alberto vivió en Cuba desde 1961, año en que también otros dos argentinos, Fernando Barral y José González Aguilar,  entrevistados por el autor de estas  memorias, ordenaron sus equipajes y decidieron “echar su suerte con los pobres de esta tierra”. Barral, viajó desde Hungría a Cuba, junto a su esposa y cuentan que mostró disposición combativa desde su llegada, pues pidió ir con los milicianos al Escambray, a pelear contra los bandidos armados y entrenados por la CIA  para derrocar a la Revolución.

 Granado llegó a pocas horas del triunfo popular en Playa Girón.

 Junto a Guevara, el bioquímico recorrió el escenario de Bahía de Cochinos, visitó la Sierra Maestra, participó en los actos del Primero de Mayo y más adelante, marchó junto a su familia hacia Santiago de Cuba. Allí se produjo el último encuentro con el Guerrillero Heroico, y de ello tomé nota en mi charla, aquel día de julio del año 1967. Sus reflexiones cierran este episodio.

 “y fue en Santiago de Cuba. Allí vivía con mi familia e impartía clases en la Universidad; sin anunciarse, apareció Ernesto con Aleida March, su esposa, y una discreta guardia personal. Yo no sospeché que iba a despedirme del amigo para siempre y le pregunté: “Ernesto,  ¿qué querés hacer vos?”   “Lo que tú digas”, respondió sonriendo. “Pues voy a darme el lujo, por vez primera en mi vida, de invitar a almorzar a un ministro y su esposa. ¡ Vamos a una pizzería recién inaugurada aquí en Santiago que es una maravilla! “.

 

  • Yo no comprendía que Ernesto no quisiera ir en aquel momento a lugares públicos, sino departir con el amigo. No sospechaba qué había detrás de aquel gesto suyo; por supuesto, cuando nos sentamos a comer en la pizzería Fontana de Trevi, empezó a llegar gente para verlo. Se corrió la voz de que allí estaba el Che y en pocos minutos se inundó aquello de un mar de pueblo.

 Fueron momentos muy agradables. Cuando ya se iba, me estrechó la mano y me sugirió que reclamara un libro dedicado por él y siguiera sus “instrucciones” al pie de la letra.

 Fueron dos libros. Un amigo común me los entregó después de la muerte del Che en Bolivia.

 En “La guerra de guerrillas”, Che  escribió la siguiente dedicatoria:

            “Alberto, para que tengas esperanzas de no acabar tus días sin sentir el olor de la pólvora y el grito de guerra de los pueblos, una forma sublimada de recibir emociones fuertes, no menos interesante y más útil que la utilizada en el Amazonas.”

 Y en la obra “El ingenio”, del escritor e historiador cubano  Moreno Fraginals,  ya fallecido, redactó una curiosa nota, que yo presentí era una despedida:

                 “Mial”. No sé qué dejarte de recuerdo. Te obligo pues a internarte en la caña de azúcar. Mi casa rodante tendrá dos patas otra vez y mis sueños no tendrán fronteras, hasta que las balas digan, al menos. Te espero, gitano sedentario, cuando el olor a pólvora amaine. Un abrazo a todos, inclúyeme a Tomás. Che.”

 Para Alberto Granado, su amigo Ernesto Guevara sigue vivo, igual que en los tiempos de los años mozos en Córdoba, cuando jugaban fútbol y rugby, discutían de política y literatura y atendían a los enfermos en  los leprosarios.

 Por eso, la despedida en Santiago de Cuba fue un hasta luego de dos hombres que ofrecían aquí en Cuba, su cuota de esfuerzos en la construcción del Socialismo.

 Fuente: Aldo Isidrón del Valle.

 

Alberto Granado, el amigo y compañero del guerrillero Ernesto “Che” Guevara en su viaje de juventud en motocicleta por Suramérica, falleció este sábado en La Habana a la edad de 88 años.

Alberto Granado, el amigo y compañero del guerrillero Ernesto “Che” Guevara en su viaje de juventud en motocicleta por Suramérica, falleció este sábado en La Habana a la edad de 88 años.

Granado, nacido el 8 de agosto de 1922 en Córdoba (Argentina) y afincado en Cuba desde 1961, falleció de muerte natural, explicó su hijo Alberto Granado.

Granado, fiel amigo de Cuba, será incinerado este sábado en La Habana y sus cenizas se esparcirán en Cuba, Argentina y Venezuela, según su voluntad.

Amigo de la infancia del Che, fue su acompañante en el viaje que emprendieron en motocicleta en 1952 por Surámerica, un periplo que despertó la conciencia política del guerrillero argentino.

Sobre “La Poderosa”, la moto de Granado, recorrieron buena parte del cono sur hasta que, nueve meses después, se separaron en Venezuela.

Esa peripecia fue llevada al cine en 2004 en la película “Diarios de motocicleta”, dirigida por el brasileño Walter Salles e interpretada por el mexicano Gael García Bernal en el papel del Che y el argentino Rodrigo de la Serna como Alberto Granado.

Tras ese viaje Granado regresó a Argentina para trabajar como bioquímico, pero, tras el triunfo de la revolución cubana, el Che le invitó a venir a La Habana y, un año después decidió afincarse en la isla con su esposa, Delia, y sus hijos.

En 2008 Alberto Granado viajó a Argentina para participar en las celebraciones del 80 aniversario del nacimiento del Che Guevara en la ciudad de Rosario.

Su último viaje al exterior fue a Ecuador hace algunos meses, según dijo a EFE su hijo, quien destacó que su padre fue un “gran revolucionario” y un hombre que amaba mucho la vida.

(Con información de EFE)

Foto de archivo

 

La Guerra inevitable de la OTAN (Segunda parte)

La Guerra inevitable de la OTAN (Segunda parte)

4 Marzo 2011

Cuando Gaddafi, coronel del ejército libio, inspirado en su colega egipcio Abdel Nasser, derrocó al Rey Idris I en 1969 con solo 27 años de edad, aplicó importantes medidas revolucionarias como la reforma agraria y la nacionalización del petróleo.  Los crecientes ingresos fueron dedicados al desarrollo económico y social, particularmente a los servicios educacionales y de salud de la reducida población libia, ubicada en un inmenso territorio desértico con muy poca tierra cultivable.

Bajo aquel desierto existía un extenso y profundo mar de aguas fósiles. Tuve la impresión, cuando conocí un área experimental de cultivos, que aquellas aguas, en un futuro, serían más valiosas que el petróleo.

La fe religiosa, predicada con el fervor que caracteriza a los pueblos musulmanes, ayudaba en parte a compensar la fuerte tendencia tribal que todavía subsiste en ese país árabe.

Los revolucionarios libios elaboraron y aplicaron sus propias ideas respecto a las instituciones legales y políticas, que Cuba, como norma, respetó.

Nos abstuvimos por completo de emitir opiniones sobre las concepciones de la dirección libia.

Vemos con claridad que la preocupación fundamental de Estados Unidos y la OTAN no es Libia, sino la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe que desean impedir a cualquier precio.

Es un hecho irrebatible que las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN con Libia en los últimos años eran excelentes, antes de que surgiera la rebelión en Egipto y en Túnez.

En los encuentros de alto nivel entre Libia y los dirigentes de la OTAN ninguno de estos tenía problemas con Gaddafi. El país era una fuente segura de abastecimiento de petróleo de alta calidad, gas e incluso potasio. Los problemas surgidos entre ellos durante las primeras décadas habían sido superados.

Se abrieron a la inversión extranjera sectores estratégicos como la producción y distribución del petróleo.

La privatización alcanzó a muchas empresas públicas. El Fondo Monetario Internacional ejerció su beatífico papel en la instrumentación de dichas operaciones.

Como es lógico, Aznar se deshizo en elogios a Gaddafi y tras él Blair, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, y hasta mi amigo el Rey de España, desfilaron ante la burlona mirada del líder libio. Estaban felices.

Aunque pareciera que me burlo no es así; me pregunto simplemente por qué quieren ahora invadir Libia y llevar a Gaddafi a la Corte Penal Internacional en La Haya.

Lo acusan durante las 24 horas del día de disparar contra ciudadanos desarmados que protestaban. ¿Por qué no explican al mundo que las armas y sobre todo los equipos sofisticados de represión que posee Libia fueron suministrados por Estados Unidos, Gran Bretaña y otros ilustres anfitriones de Gaddafi?

Me opongo al cinismo y a las mentiras con que ahora se quiere justificar la invasión y ocupación de Libia.

La última vez que visité a Gaddafi fue en mayo de 2001, 15 años después de que Reagan atacó su residencia bastante modesta, donde me llevó para ver cómo había quedado. Recibió un impacto directo de la aviación y estaba considerablemente destruida; su pequeña hija de tres años murió en el ataque: fue asesinada por Ronald Reagan. No hubo acuerdo previo de la OTAN, el Consejo de Derechos Humanos, ni el Consejo de Seguridad.

Mi visita anterior había tenido lugar en 1977, ocho años después del inicio del proceso revolucionario en Libia. Visité Trípoli; participé en el Congreso del Pueblo libio, en Sebha; recorrí los primeros experimentos agrícolas con las aguas extraídas del inmenso mar de aguas fósiles; conocí Bengasi, fui objeto de un cálido recibimiento. Se trataba de un país legendario que había sido escenario de históricos combates en la última guerra mundial. Aún no tenía seis millones de habitantes, ni se conocía su enorme volumen de petróleo ligero y agua fósil. Ya las antiguas colonias portuguesas de África se habían liberado.

En Angola habíamos luchado durante 15 años contra las bandas mercenarias organizadas por Estados Unidos sobre bases tribales, el gobierno de Mobutu, y el bien equipado y entrenado ejército racista del apartheid. Éste, siguiendo instrucciones de Estados Unidos, como hoy se conoce, invadió Angola para impedir su independencia en 1975, llegando con sus fuerzas motorizadas a las inmediaciones de Luanda. Varios instructores cubanos murieron en aquella brutal invasión. Con toda urgencia se enviaron recursos.

Expulsados de ese país por las tropas internacionalistas cubanas y angolanas hasta la frontera con Namibia ocupada por Sudáfrica, durante 13 años los racistas recibieron la misión de liquidar el proceso revolucionario en Angola.

Con el apoyo de Estados Unidos e Israel desarrollaron el arma nuclear. Poseían ya ese armamento cuando las tropas cubanas y angolanas derrotaron en Cuito Cuanavale sus fuerzas terrestres y aéreas, y desafiando el riesgo, empleando las tácticas y medios convencionales, avanzaron hacia la frontera de Namibia, donde las tropas del apartheid pretendían resistir. Dos veces en su historia nuestras fuerzas han estado bajo el riesgo de ser atacadas por ese tipo de armas: en octubre de 1962 y en el Sur de Angola, pero en esa segunda ocasión, ni siquiera utilizando las que poseía Sudáfrica habrían podido impedir la derrota que marcó el fin del odioso sistema. Los hechos ocurrieron bajo el gobierno de Ronald Reagan en Estados Unidos y Pieter Botha en Sudáfrica.

De eso, y de los cientos de miles de vidas que costó la aventura imperialista, no se habla.

Lamento tener que recordar estos hechos cuando otro gran riesgo se cierne sobre los pueblos árabes, porque no se resignan a seguir siendo víctimas del saqueo y la opresión.

La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada, por tanto, a ser más profunda que la que en 1789 se desató en Europa con la toma de la Bastilla.

Ni siquiera Luis XIV, cuando proclamó que el Estado era él, poseía los privilegios del Rey Abdulá de Arabia Saudita, y mucho menos la inmensa riqueza que yace bajo la superficie de ese casi desértico país, donde las transnacionales yankis determinan la sustracción y, por tanto, el precio del petróleo en el mundo.

A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios, a un costo mínimo y, en consecuencia, por ese solo concepto los ingresos de ese país y quienes lo controlan se elevan a mil millones de dólares diarios.

Nadie imagine, sin embargo, que el pueblo saudita nada en dinero. Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores de la construcción y otros sectores, que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.

Asustados por la ola revolucionaria que sacude el sistema de saqueo prevaleciente, después de lo ocurrido con los trabajadores de Egipto y Túnez, pero también por los jóvenes sin empleo en Jordania, los territorios ocupados de Palestina, Yemen, e incluso Bahrein y los Emiratos Árabes con ingresos más elevados, la alta jerarquía saudita está bajo el impacto de los acontecimientos.

A diferencia de otros tiempos, hoy los pueblos árabes reciben información casi instantánea de los sucesos, aunque extraordinariamente manipulada.

Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los porfiados hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos, el mayor productor de maíz del mundo, gasta el 40 por ciento de ese producto subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para alimentar los automóviles. Seguramente Lester Brown, el ecologista norteamericano mejor informado del mundo sobre productos agrícolas, nos pueda ofrecer una idea de la actual situación alimentaria.

El presidente bolivariano, Hugo Chávez, realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Iraq.

Final de la Reflexión.

 Fidel Castro Ruz

Marzo 3 de 2011

10 y 32 p.m

Fuente:CubaPeriodista

 

La Guerra inevitable de la OTAN

La Guerra inevitable de la OTAN

A diferencia de lo que ocurre en Egipto y Túnez, Libia ocupa el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tiene la más alta esperanza de vida del Continente. La educación y la salud reciben especial atención del Estado. El nivel cultural de su población es sin dudas más alto.  Sus problemas son de otro carácter. La población no carecía de alimentos y servicios sociales indispensables. El país requería abundante fuerza de trabajo extranjera para llevar a cabo ambiciosos planes de producción y desarrollo social.

Por ello suministraba empleo a cientos de miles de trabajadores egipcios, tunecinos, chinos y de otras nacionalidades. Disponía de enormes ingresos y reservas en divisas convertibles depositadas en los bancos de los países ricos, con las cuales adquirían bienes de consumo e incluso, armas sofisticadas que precisamente le suministraban los mismos países que hoy quieren invadirla en nombre de los derechos humanos.

La colosal campaña de mentiras, desatada por los medios masivos de información, dio lugar a una gran confusión en la opinión pública mundial. Pasará tiempo antes de que pueda reconstruirse lo que realmente ha ocurrido en Libia, y separar los hechos reales de los falsos que se han divulgado.

Emisoras serias y prestigiosas, como Telesur, se veían obligadas a enviar reporteros y camarógrafos a las actividades de un grupo y a las del lado opuesto, para informar lo que realmente ocurría.

Las comunicaciones estaban bloqueadas, los funcionarios diplomáticos honestos se jugaban la vida recorriendo barrios y observando actividades, de día o de noche, para informar lo que estaba ocurriendo. El imperio y sus principales aliados emplearon los medios más sofisticados para divulgar informaciones deformadas sobre los acontecimientos, entre las cuales había que inferir los rasgos de la verdad.

Sin duda alguna, los rostros de los jóvenes que protestaban en Bengasi, hombres, y mujeres con velo o sin velo, expresaban indignación real.

Se puede apreciar la influencia que todavía ejerce el componente tribal en ese país árabe, a pesar de la fe musulmana que comparte sinceramente el 95% de su población.

El imperialismo y la OTAN ─seriamente preocupados por la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe, donde se genera gran parte del petróleo que sostiene la economía de consumo de los países desarrollados y ricos─ no podían dejar de aprovechar el conflicto interno surgido en Libia para promover la intervención militar. Las declaraciones formuladas por la administración de Estados Unidos desde el primer instante fueron categóricas en ese sentido.

Las circunstancias no podían ser más propicias. En las elecciones de noviembre la derecha republicana propinó un golpe contundente al Presidente Obama, experto en retórica.

El grupo fascista de “misión cumplida”, apoyado ahora ideológicamente por los extremistas del Tea Party, redujo las posibilidades del actual Presidente a un papel meramente decorativo, en el que peligraba incluso su programa de salud y la dudosa recuperación de la economía, a causa del déficit presupuestario y el incontrolable crecimiento de la deuda pública, que batían ya todos los records históricos.

Pese al diluvio de mentiras y la confusión creada, Estados Unidos no pudo arrastrar a China y la Federación Rusa a la aprobación por el Consejo de Seguridad de una intervención militar en Libia, aunque logró en cambio obtener, en el Consejo de Derechos Humanos, la aprobación de los objetivos que buscaba en ese momento. Con relación a una intervención militar, la Secretaria de Estado declaró con palabras que no admiten la menor duda: “ninguna opción está descartada”.

El hecho real es que Libia está ya envuelta en una guerra civil, como habíamos previsto, y nada pudo hacer Naciones Unidas para evitarlo, excepto que su propio Secretario General regara una buena dosis de combustible en el fuego.

El problema que tal vez no imaginaban los actores es que los propios líderes de la rebelión irrumpieran en el complicado tema declarando que rechazaban toda intervención militar extranjera.

Diversas agencias de noticias informaron que Abdelhafiz Ghoga, portavoz del Comité de la Revolución declaró el lunes 28 que “‘El resto de Libia será liberado por el pueblo libio’”.

“Contamos con el ejército para liberar Trípoli’ aseguró Ghoga durante el anuncio de la formación de un ‘Consejo Nacional’ para representar a las ciudades del país en manos de la insurrección.”

“‘Lo que queremos es informaciones de inteligencia, pero en ningún caso que se afecte nuestra soberanía aérea, terrestre o marítima’, agregó, durante un encuentro con periodistas en esta ciudad situada 1.000 km al este de Trípoli.”

“La intransigencia de los responsables de la oposición sobre la soberanía nacional reflejaba la opinión manifestada en forma espontánea por muchos ciudadanos libios a la prensa internacional en Bengasi”, informó un despacho de la agencia AFP el pasado lunes.

Ese mismo día, una profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, Abeir Imneina, declaró:

“Hay un sentimiento nacional muy fuerte en Libia.”

“‘Además, el ejemplo de Irak da miedo al conjunto del mundo árabe’, subraya, en referencia a la invasión norteamericana de 2003 que debía llevar la democracia a ese país y luego, por contagio, al conjunto de la región, una hipótesis totalmente desmentida por los hechos.”

Prosigue la profesora:

“‘Sabemos lo que pasó en Irak, es que se encuentra en plena inestabilidad, y verdaderamente no deseamos seguir el mismo camino. No queremos que los norteamericanos vengan para tener que terminar lamentando a Gadafi’, continuó esta experta.”

“Pero según Abeir Imneina, ‘también existe el sentimiento de que es nuestra revolución, y que nos corresponde a nosotros hacerla’.”

A las pocas horas de publicarse este despacho, dos de los principales órganos de prensa de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, se apresuraron en ofrecer nuevas versiones sobre el tema, de lo cual informa la agencia DPA al día siguiente 1º de marzo: “La oposición libia podría solicitar que Occidente bombardee desde el aire posiciones estratégicas de las fuerzas fieles al presidente Muamar al Gadafi, informa hoy la prensa estadounidense.”

“El tema está siendo discutido dentro del Consejo Revolucionario libio, precisan ‘The New York Times’ y ‘The Washington Post’ en sus versiones online.”

“‘The New York Times’ acota que estas discusiones ponen de manifiesto la creciente frustración de los líderes rebeldes ante la posibilidad de que Gadafi retome el poder”.

“En el caso de que las acciones aéreas se realicen en el marco de las Naciones Unidas, éstas no implicarían intervención internacional, explicó el portavoz del consejo, citado por ‘The New York Times’.”

“El consejo está conformado por abogados, académicos, jueces y prominentes miembros de la sociedad Libia.”

Afirma el despacho:

“‘The Washington Post’ citó a rebeldes reconociendo que, sin el apoyo de Occidente, los combates con las fuerzas leales a Gadafi podrían durar mucho y costar gran cantidad de vidas humanas.”

Llama la atención que en esa relación no se mencione un solo obrero, campesino, constructor, alguien relacionado con la producción material o a un joven estudiante o combatiente de los que aparecen en las manifestaciones. ¿Por qué el empeño en presentar a los rebeldes como miembros prominentes de la sociedad reclamando bombardeos de Estados Unidos y la OTAN para matar libios?

Algún día se conocerá la verdad, a través de personas como la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, que con tanta elocuencia narra la terrible experiencia que mató, destruyó los hogares, dejó sin empleo o hizo emigrar a millones de personas en Iraq.

Hoy miércoles dos de marzo, la Agencia EFE presenta al conocido vocero rebelde haciendo declaraciones que, a mi juicio, afirman y a la vez contradicen las del lunes: “Bengasi (Libia), 2 de marzo. La dirección rebelde libia pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que lance un ataque aéreo ‘contra los mercenarios’ del régimen de Muamar el Gadafi.”

“‘Nuestro Ejército no puede lanzar ataques contra los mercenarios, por su papel defensivo’, afirmó el portavoz rebelde Abdelhafiz Ghoga en una conferencia de prensa en Bengasi.”

“‘Es diferente un ataque aéreo estratégico que una intervención extranjera, que rechazamos’, recalcó el portavoz de las fuerzas de oposición, que en todo momento se han mostrado en contra de una intervención militar extranjera en el conflicto libio”.

¿A cuál de las muchas guerras imperialistas se parecería esta?

¿La de España en 1936, la de Mussolini contra Etiopía en 1935, la de George W. Bush contra Iraq en el año 2003 o a cualquiera de las decenas de guerras promovidas por Estados Unidos contra los pueblos de América, desde la invasión de México en 1846, hasta la de Las Malvinas en 1982?

Sin excluir, desde luego, la invasión mercenaria de Girón, la guerra sucia y el bloqueo a nuestra Patria a lo largo de 50 años, que se cumplirán el próximo 16 de abril.

En todas esas guerras, como la de Vietnam que costó millones de vidas, imperaron las justificaciones y las medidas más cínicas.

Para los que alberguen alguna duda, sobre la inevitable intervención militar que se producirá en Libia, la agencia de noticias AP, a la que considero bien informada, encabezó un cable publicado hoy, en el que se afirma: “Los países de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) elaboran un plan de contingencia tomando como modelo las zonas de exclusión de vuelos establecidas sobre los Balcanes en la década de 1990, en caso de que la comunidad internacional decida imponer un embargo aéreo sobre Libia, dijeron diplomáticos”.

Más adelante concluye: “Los funcionarios, que no podían dar sus nombres debido a lo delicado del asunto, indicaron que las opciones que se observan tienen punto de partida en la zona de exclusión de vuelos que impuso la alianza militar occidental sobre Bosnia en 1993 que contó con el mandato del Consejo de Seguridad, y en los bombardeos de la OTAN por Kosovo en 1999, QUE NO LO TUVO”.

Prosigue mañana.

 

Fidel Castro Ruz

Marzo 2 de 2011

 

Carlos Serpa, un cubano humilde, gente de pueblo, de inteligencia natural y con mucha chispa.

Carlos Serpa, un cubano humilde, gente de pueblo, de inteligencia natural y con mucha chispa.

 

Palabras de Tubal Páez en el homenaje en la UPEC al que fuera durante diez años  “periodista independiente” y vocero de las Damas de Blanco

Hace pocos meses, nuestros espíritus se llenaron de luz cuando leímos La Victoria Estratégica y la Contraofensiva Estratégica, sobre la guerra en la Sierra Maestra, contadas, combate a combate, por el Comandante en Jefe. 

Son páginas que recogen los detalles de una epopeya sin igual. En ella, valores muy preciados de la conciencia fueron decisivos para alcanzar el triunfo en una etapa muy difícil de la historia de nuestro país. 

El honor, la lealtad, la fidelidad, el compromiso, la palabra empeñada y el respeto a principios fundamentales fueron la característica más común de aquel grupo de hombres y mujeres, de distinta procedencia, de gente sencilla en su mayoría, que dieron a Cuba y al mundo ejemplos al anteponer a sus intereses personales los de su propio pueblo. 

Coincidimos con Fidel en que la clave de aquella victoria, como las otras tantas que han conquistado los cubanos en el último medio siglo, está en la coincidencia del valor y la inteligencia. Ni inteligencia sin valor, ni valor sin inteligencia.  

Y como de pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, los compañeros Carlos Serpa (Emilio) y Moisés Rodríguez (Vladimir) aceptaron el duelo con el adversario para ganarla también a pensamiento, como nos explicara Martí. 

Hoy les damos a Serpa la bienvenida a la Casa de la Prensa, sede de la Unión de Periodistas de Cuba, orgullosos de saber que los dos, aunque él en mayor proporción, se desenvolvieron en el plano mediático, utilizado con furia despiadada por los enemigos de la Revolución. 

El velo descorrido hace unas horas ha puesto su labor secreta al descubierto, lo que nos permite corroborar y denunciar con abundantes pruebas y testimonios la política agresiva del Gobierno de Estados Unidos y sus aliados europeos contra Cuba, y el despreciable papel de personas que se han puesto a las órdenes de los enemigos de la Patria en que nacieron. 

No es difícil adivinar el tipo de sociedad a que aspira aquél o aquélla que por mezquinas aspiraciones individuales, confiesan que prefieren ver a su propio país invadido militarmente por una potencia extranjera, con el saldo de cientos de miles de muertos y la incalculable destrucción de la riqueza material. 

El modelo soñado para reproducir aquí es el de los Estados Unidos, con niños y maestros armados dentro de las Escuelas; con cadenas de tiendas para venta de armas para matarse unos a otros; de jóvenes destruidos por la droga y la industria del sexo; de millones de desamparados sin seguro de salud, sin jubilación, sin viviendas, sin empleo, ni posibilidades de costear la educación de sus hijos. 

Paradójicamente el referente soñado es el país que tiene la mayor proporción de personas en prisión, que invierte más en cárceles que en universidades, donde se oficializa la tortura y se cazan inmigrantes como animales salvajes.  

Es el sistema en el cual los medios de comunicación han dejado a un lado su papel de informar y educar, para convertirse en maquinarias globales para embrutecer a la gente y ayudar al saqueo de los grandes consorcios transnacionales. 

Como enseña la historia y vemos en estos días, antes del desembarco, los agresores calan las bayonetas mediáticas para facilitar el crimen de la guerra. 

Los testimonios de Carlos Serpa ilustran cómo se fabrica la llamada oposición en Cuba, cómo corren ríos de dinero y recursos para fabricar supuestos periodistas, sindicalistas y bibliotecarios, y presentarlos al mundo como fuerzas legítimas surgidas dentro de nuestra sociedad. Cómo se practica un periodismo falso, sin ética ni valores, bajo el principio de que contra Cuba todo vale. Es el cinismo llevado a niveles de delirio.  

Serpa lo pudo vivir y constatar en su propia vida, desde que se desempeñaba, con excepcional laboriosidad, como corresponsal voluntario de Radio Rebelde, Radio Reloj y Radio Caribe en la Isla de la Juventud, en el ejercicio de un periodismo ajustado a la verdad, a normas éticas, al amor a su Patria, a la defensa de los intereses del pueblo trabajador y a la solidaridad humana dentro y fuera de Cuba.  

El trabajo en esas emisoras le dio prestigio y llamó la atención de ciertos diplomáticos acreditados en La Habana.  

Fue por aquellos días en los que se le expulsó de su trabajo como periodista en el territorio pinero, donde su imagen fue ganando cada vez más repulsión en el municipio en particular y en el sector de la prensa en general. 

Al igual que Moisés, en su trabajo dentro de la contrarrevolución, tuvo que enfrentar la indignación popular y serios peligros al penetrar grupúsculos de corte provocativo, dados al enfrentamiento en la vía pública, deseosos de incrementar sus hojas penales como aval para emigrar o para obtener fama y dinero. 

Como periodista independiente, entre comillas doble, fue muy demandado para coberturas en el país, los enemigos lo movían de un lado para otro y daban fuerte eco a sus reportes. En el año 2003 pasó a ser el vocero de Las Damas de Blanco y, gracias a su misión, Cuba pudo conocer los planes trazados a este grupo y adelantarse a sus proyecciones. 

Llegó a establecer vínculos con círculos terroristas fuera de Cuba, como la Fundación Cubano Norteamericana, la cual le envió una cámara fotográfica por sus méritos en el servicio.  

Es un cubano humilde, gente de pueblo, de inteligencia natural, despierto, hiperactivo y con mucha chispa, como lo vimos cuando habló con Julio Machado de Radio Martí y con un lenguaje revolucionario se despidió de ese nido de víboras para siempre. 

Serpa estuvo cumpliendo la misión con estoicismo, aguantando durante una década los sinsabores de aparentar una vida que aborrecía por dentro. 

Pero Moisés estuvo mucho más tiempo, 27 años, incluso un un período dentro de las cárceles. 

En esta misma sala, hace unos años, entregamos al colega desaparecido Néstor Baguer, el agente Octavio, el Premio de la Dignidad, por sus servicios a la defensa de la Patria. 

En esta ocasión y por similares méritos, la Unión de Periodistas de Cuba acordó entregarles a Carlos y a Moisés el carnet de afiliados a la organización en la categoría de miembros de honor. Y que el próximo día 9, cuando se condecorarán en todo el país a los profesionales de la prensa por su labor destacada, reciban también, junto a personalidades cubanas y de otros países, la Distinción Félix Elmuza, la más alta que confiere la UPEC. 

Este encuentro de hoy se realiza en vísperas del inicio de las actividades por la Jornada Nacional por el Día de la Prensa Cubana, dedicada este año al 50 aniversario de la victoria de Playa Girón. Por eso, este homenaje se enlaza con el recuerdo de aquellos combates contra fuerzas mercenarias, financiadas, armadas, organizadas y entrenadas por el Gobierno de Estados Unidos para aplastar la Revolución y castigar a los cubanos por su pretensión de ser independientes. 

No creo discrepar con los aquí reunidos si añado que los mercenarios de ahora son más despreciables todavía que aquellos de 1961, porque las mismas manos que les pagan están mucho más ensangrentadas, por las guerras en el mundo, y por el bloqueo y las agresiones contra Cuba, entre las cuales está el horrendo Crimen de Barbados, cuyos autores viven impunemente en los propios Estados Unidos. 

Por las mismas razones que soldados, policías y milicianos preservaron las sagradas arenas de Playa Girón, hoy hombres y mujeres, como Octavio, Emilio y Vladimir cumplen riesgosas misiones para defender su Patria agredida, al igual que Gerardo, René, Ramón, Fernando y Antonio, lo hicieran en “las entrañas del monstruo”, como dijo Martí.

Fuente: (Cubaperiodistas)

 

Siempre habrá un Emilio

Siempre habrá un Emilio

Hasta poco antes de salir esta entrevista era considerado el vocero de las damas de blanco y uno de los «periodistas independientes» con más reportes para medios anticubanos. Sus revelaciones ponen al desnudo la vigencia de la política subversiva de Estados Unidos contra Cuba.

«Un saludo a la audiencia de Radio República. Desde La Habana les habla Carlos Serpa Maceira, director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba…».

La sorpresa ha sido grande: Carlos Serpa Maceira, el «periodista independiente» que más reportes tuvo para los medios anticubanos en el 2009 es, sencillamente, Emilio, agente de la Seguridad del Estado.

Su identidad decidió develarse por los órganos del Ministerio del Interior como una prueba irrefutable de la labor de los grupúsculos de la contrarrevolución en el país, desnudando así a sus principales mentores y al enfermizo propósito de las sucesivas administraciones de Estados Unidos de derrocar a la Revolución Cubana. Para tales fines, dirigen, financian, apoyan, amparan y promueven una «disidencia» sin legitimidad en la Isla.

—¿Dónde naciste?

—Soy matancero, de Cárdenas, de la tierra del líder estudiantil José Antonio Echeverría. Nací un 10 de octubre, el mismo día en que en 1868 se dio el grito de independencia o muerte en el ingenio La Demajagua por el Padre de la Patria, por eso mi nombre es Carlos Manuel.

—¿Pero tienes una afinidad muy especial con la Isla de la Juventud?

—Ahí vivo y nació mi hija que ya tiene 18 años. La Isla de la Juventud forma parte de mi historia y está en mi corazón.

—¿En qué contexto surge Emilio?

—Ese es mi seudónimo dentro de la Seguridad del Estado. Así se llamaba mi tío, quien me crió, pensé que llevar su nombre era la mejor forma de honrar su memoria y lo que siempre defendió. El fue combatiente en Playa Girón.

«Emilio, el agente, comenzó a cumplir misiones desde el año 2001».

—¿Con quiénes te vinculaste entonces?

—Con el denominado Comité Pinero pro Derechos Humanos, cuyo presidente era Hubert Rodríguez Tudela, que en la actualidad se encuentra en Estados Unidos; posteriormente paso a la Fundación Isla de Pinos de Derechos Humanos y Fomento Territorial, otro grupúsculo contrarrevolucionario que estaba asentado ahí, y del que me convierto en una especie de «vocero». En esa etapa comencé a dar mis primeros reportes para Radio Martí.

«Luego me vinculé con la Unión de Periodistas y Escritores Cubanos Independientes, una pretendida agencia de prensa de igual perfil a los grupúsculos mencionados, que era dirigida por la ciudadana Fara Armenteros, hoy residente también en EE.UU.».

—¿Cómo es que se produce ese contacto?

—Yo trabajaba como inspector estatal. Fueron algunos elementos contrarrevolucionarios los que se acercaron a mí, situación que comuniqué enseguida a la Seguridad del Estado. A partir de ese instante se decidió que empezara en esta misión.

—¿Cómo llegas a La Habana?

—Debido a la propia complejidad de las tareas que estaba desempeñando, se me orienta el traslado hacia la capital del país.

«Así fue como tuve un mayor contacto con el mundo de la contrarrevolución».

—Desde tu experiencia, ¿qué opinión te merece esta llamada «oposición» o «disidencia» interna?

—La contrarrevolución ha vendido su alma al diablo. Son mercenarios, no son ni patriotas ni tienen convicciones. Están en función de los dólares, de hacer campaña y sacar dinero, y le voy a poner un ejemplo: Jorge Luis García Pérez (Antúnez), a quien le han dado tremenda fama hacia el exterior.

«Supuestamente, él dice que va a convocar una marcha contrarrevolucionaria en cualquier lugar de Cuba y de forma automática le mandan dinero para eso.

«Desde aquí reportan que en la “manifestación” estuvieron 150 ó 200 personas —lo que es incierto porque, cuando ha hecho algo, son él con dos provocadores más—, y ¿qué hace Antúnez con ese dinero? Pues se da la gran vida.

«Están los casos de Martha Beatriz Roque Cabello, que recibe por tonga la plata —y conocemos quién es Martha Beatriz—, de Elizardo Sánchez, de Juan Carlos González Leyva —este último es el secretario ejecutivo del autotitulado Consejo de Relatores de los Derechos Humanos en Cuba.

«González Leyva se ha cogido este problema del mercenarismo como un modo para obtener provechos personales; por ejemplo, a algunas de las mujeres con las cuales ha sostenido relaciones las ha sacado del país mediante el Programa de Refugiados de la SINA. También con el cuento de recargar las tarjetas de teléfono a los presos ha pedido dinero a organizaciones contrarrevolucionarias de Miami y luego mete la mano, se lo roba.

«Está claro que a ninguno de estos llamados disidentes les asiste la moral, lo único que los anima es la ruta del dinero. Y además, buena parte de los que están vinculados a esos grupos han llegado, incluso, hasta a pedir que se recrudezca el bloqueo contra nuestra patria.

«A mí mismo me propusieron un día que iban a administrarme un blog y hasta me dijeron que le pondrían El Guayacán cubano. Con todas las letras me plantearon que querían que fuera similar al de la contrarrevolucionaria Yoani Sánchez para que ganara dinero y pudiera vivir».

—¿Y cómo se supone que funcionaría eso?

—Me explicaron que mediante el blog se le solicitarían donaciones a los  seguidores y me enfatizaron «te vamos a administrar el blog El Guayacán cubano, y a los seguidores tú les pides dinero para que puedas vivir».

«Ese blog quien realmente me lo administra es Enrique Blanco, un contrarrevolucionario radicado en Puerto Rico, de Operación Liborio, un proyecto dirigido a financiar desde el exterior a la llamada oposición.

«Él ha colgado informaciones en el blog como si fuese yo, simplemente si no puedo asistir a determinada actividad, en este caso casi siempre relacionada con las damas de blanco, se comunica de manera directa con ellas y redacta el reporte».

—Ya que se menciona el tema de la información, ¿es difícil organizar una campaña mediática contra Cuba?

—No es difícil. En mi caso solo tengo que comunicarme con Radio Martí y enseguida me devuelven la llamada. Yo puedo inventar ahora mismo una noticia y sin confirmar ni verificar nada la lanzan al aire.

«Hace poco fabriqué un ambiente alrededor del juicio a una contrarrevolucionaria. Dije que cuando yo salía de mi casa y pasaba por la sede del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana había visto un gran despliegue de agentes de la Seguridad del Estado y que había podido observar también la presencia allí, aunque ellos no me vieron, de la prensa extranjera…

«Eso lo “adorné” un poco más con elementos como que los agentes de la Seguridad me habían reconocido y me habían introducido en un auto, y que bajo fuertes amenazas me llevaron hacia una unidad policial cercana.

«Cuando llamé a Radio Martí la persona que me atendió al teléfono me aclaró: “Cuando tú dices que te amenazaron tienes que explicar qué amenazas te hicieron”. Le respondí que sí, que no se preocupara y así armé mi noticia.

«Radio Martí no confirma nada. El asunto es denigrar a Cuba por cualquier motivo. Después que transmití eso me plantearon que también colocarían el reporte en los noticieros.

«En las campañas mediáticas contra Cuba el guión siempre viene desde el exterior. Se monta mucho en la mentira, en hacer historias de falsos arrestos, de incidentes donde no los hay, pero que se fabrican».

—¿Cuáles son las organizaciones que generalmente se prestan para amplificar esas campañas en el exterior?

—Con toda seguridad la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF). Son dos organizaciones que están prestas las 24 horas del día y los siete días de la semana para fomentar cualquier campaña mediática contra nuestro país.

—¿Cómo funciona el Programa de Refugiados de la SINA?

—El Programa de Refugiados de la Oficina de Intereses tiene el objetivo de demostrar que presuntamente hay un grupo de personas que se van de Cuba por persecución política, y en función de eso es que la mayoría de los elementos contrarrevolucionarios que están aquí hacen su “labor” interna.

«Ante la Sección de Refugiados deben ofrecer pruebas de que son acosados por el Gobierno cubano, inventan “argumentos” para  poder obtener una visa.

«La manipulación del término de Refugiado se pone de manifiesto en la cantidad de visas que se otorgan por este concepto cada año; sin embargo, cuando muchos de esos individuos adquieren la residencia en EE.UU. regresan de visita a Cuba sin ser molestados o detenidos por la Policía o la Seguridad del Estado, lo que no pasa con los que sí son refugiados en otros países.

«Durante provocaciones que realizaron las damas de blanco en marzo del 2010, una de esas mujeres, perteneciente al grupo de las damas de apoyo, me dijo desde el primer día: “Serpa, yo necesito que tú me ayudes con unas evidencias porque tengo la entrevista en Refugiados la semana que viene”. Estaba buscando su “aval” político. Persiguen mucho las fotografías donde aparecen en las caminatas, porque el Programa les exige, entre otras cosas, las noticias que salen en Internet y trabajan en base a eso. Óigame, cualquiera de estas mujeres van allí, llevan las fotos… y eso para la SINA es un testimonio fuerte».

—En el soporte a los grupúsculos de la contrarrevolución interna no solo actúa la SINA. ¿Qué hay con otras embajadas?

—Aquí en La Habana hay un selecto grupo de embajadas de la Unión Europea que están apoyando abiertamente a la subversión y puedo mencionar algunos casos.

«En la representación de Polonia estaba el diplomático Jacek Padee, quien se encontraba a cargo de los asuntos políticos, su presencia era frecuente en actividades de ese tipo.

«Antes de terminar su misión aquí, el señor Padee se encargó de recogerme los videos que yo tomé en varios puntos de aquí de Cuba para la realización de un documental sobre el contrarrevolucionario Orlando Zapata Tamayo. Esos videos los mandó desde su computadora a Pedro Corso, cabecilla del Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, un grupo radicado en Miami.

«La embajada de Holanda suele abastecer con recursos a la contrarrevolución, específicamente material de oficina; también apoya con el acceso a Internet.

«En la sede de la República Checa brindan suministro en medicamentos a los grupúsculos e incluso, les dan cita allí a los “disidentes” para documentar las “violaciones” de derechos humanos. En esas actividades se destacó el señor Pete Brandel, funcionario de la embajada checa. La representación de Suecia es otra que está metida en este asunto.

«El consejero de la embajada de Alemania, Volker Pellet, estuvo en abierta complicidad en todos estos actos, salió para la calle a apoyar a las damas de blanco en su actividad provocativa.

«O sea, en estos planes de mala fe contra nuestro pueblo y su Revolución, algunas embajadas europeas en La Habana se han prestado al juego sucio.

«En cuanto a cómo funciona la SINA puedo mencionar la actuación que tuvieron dos de sus funcionarios: Kathleen Duffy y Lowell Dale Lawton.

«En uno de los Té literario que suelen hacer las damas de blanco, Laura Pollán, cabecilla de la agrupación, me pidió que tomara un video donde ella está agradeciéndole a la Fundación Nacional Cubano Americana el apoyo que le ha dado al grupo.

«Yo tomé las imágenes y hablé con la Duffy, quien me expresó: “Ya yo pedí autorización a mis jefes”, y desde su computadora personal cogió el video que yo llevaba en una memoria flash; me abrió una cuenta en Youtube a mi nombre y lo colgó.

«Durante lo ocurrido en marzo, Laura Pollán me ordenó que le pasara mensajes a esa funcionaria, porque ella es quien monitorea las supuestas violaciones de los derechos humanos.

«Con Lowell Dale Lawton ha sido otro tanto. Él me solicitó que le hiciera una evaluación sobre las acciones de las damas de blanco,  especialmente después del rechazo y las críticas que recibió por los medios de prensa por su participación en esas acciones provocativas.

«Mediante correos electrónicos, Lawton ha recibido fotografías y reportes que él mismo me ha pedido. Justo al día siguiente de la marcha contrarrevolucionaria convocada en Miami por Gloria Estefan yo estuve en la SINA y Lawton fue a buscarme a uno de los centros de Internet que ellos tienen, pues quería hablar conmigo a solas para solicitarme información acerca de lo que había ocurrido el 25 de marzo durante la provocación de ese día. Sin dudas, han manipulado mucho el tema de esas mujeres. En la SINA ellas tienen vía libre.

«Por otra parte, hicieron hasta hoy todas sus provocaciones porque se han sentido protegidas por las fuerzas de la Policía cubana y de los miembros del Ministerio del Interior. Saben que no se permitiría que ocurriera ningún incidente trágico, que es lo que han estado buscando.

«Y los funcionarios de la Oficina de Intereses están al tanto; apoyan la labor subversiva no solo de las damas de blanco sino de todos los grupúsculos.

«Ahora, con la medida del Gobierno cubano de liberar a los presos contrarrevolucionarios, creo que se les está acabando la base para las acciones  provocativas. Por tanto, los he visto muy preocupados por tratar de presionar a algunas damas de blanco, entre ellas a Laura, para que no acepten la salida del país, y están desencadenando una campaña de prensa para hacerle ver al mundo que Cuba está practicando un destierro forzoso.

«Ahí ves la contradicción de su propia política contra la Isla, por una parte insisten en que la gente emigre para tratar de demostrar la falta de apoyo a la Revolución, y ahora no quieren que los contrarrevolucionarios que ellos mismos crearon y estimularon lo hagan porque se quedan sin actores para llevar a cabo sus planes subversivos».

—¿Quién es realmente Laura Pollán?

—Laura Pollán fue maestra de profesión. Después que ella se metió en esto de las damas de blanco ha cogido muchas ínfulas de protagonismo y de dinero, incluso ha habido pugnas entre ella y las mujeres del grupo por esa razón.

«Es muy amiga de Eulalia San Pedro, conocida por Laly, de la FNCA. Esta Eulalia es la que le envía los fondos, a nombre de la Fundación, para todos los actos provocativos.

«A propósito, cuando yo comencé como “periodista” de las damas de blanco, en mis reportes para Radio Martí y otros medios y sitios de Internet, yo solía mencionar mucho las continuas llamadas que Eulalia le hacía a Laura en todos los Té literario, hasta un día en que la propia Pollán y otra que fue del grupo, Miriam Leyva, me dicen  que no hiciera más alusión a ese nombre ni a la FNCA en los reportes, porque esa es una organización terrorista y en cualquier momento estarían saliendo por la Mesa Redonda de la televisión.

«Laura es manipuladora, muy habilidosa y ha estado involucrada en negocios ilícitos. Su nombre figura en la lista VIP de la SINA, eso le da la posibilidad de ser atendida de mañana o de tarde, a la hora que llegue a ese lugar».

—¿Quién sirve de canal para entrar los abastecimientos para la contrarrevolución?

—El canal principal es la Sección de Intereses estadounidense, que sin reparo alguno está violando la Convención de Viena. Me atrevo a asegurar que un 80 por ciento de esos abastecimientos se hace mediante los funcionarios diplomáticos de la SINA.

«Para las damas de blanco han entrado cajas y cajas enviadas desde Miami por el contrarrevolucionario Frank Hernández Trujillo, del grupo de apoyo a la “disidencia”.

«La SINA ha facilitado laptop y otros medios. Es curioso, cuando entregan algo hay que firmar papeles, es como si dieran un medio básico. Tengo entendido que lo hacen para que, en caso de abandono del país, devuelvan lo que no es suyo».

—¿Con qué terroristas son los principales vínculos?

—Además de la FNCA, hay relaciones con Horacio Salvador García Cordero, del llamado Consejo por la Libertad de Cuba. Él trabaja con Luis Zúñiga Rey.

«Otro es Ángel Pablo Polanco Torrejón, que ha estado promoviendo aquí un proyecto contrarrevolucionario que se llama Iniciativa Pro-Cambio, orientado, precisamente por Horacio y Zúñiga».

—¿Sería posible que describieras algunas de las facilidades que reciben los «opositores» que tienen acceso a la SINA?

—Una de las cosas que más llama la atención, en mi criterio, es todo lo que hacen para que esta contrarrevolución salga por Internet. Ellos han habilitado allí tres centros de Internet. Uno arriba, en el Consulado, denominado Eleonor Center, y además, el Lincoln Center y el Benjamín Franklin Center. Los nombran Centro de Recursos Informativos de la Sección de Intereses, dirigidos por la Oficina de Prensa y Cultura de la SINA.

«Allí distribuyen literatura contrarrevolucionaria y por ejemplo, reproducen como 100 ejemplares del periódico The Miami Herald, para distribuirlo entre los contrarrevolucionarios; pero también ponen esas publicaciones a disposición de los que van a trámites migratorios.

«A la SINA la sigo viendo como un “Estado Mayor”, desde donde se dirige táctica y estratégicamente la actividad de la contrarrevolución. Desde esos locales se preparan e instruyen a sus miembros y se les permite también imprimir volantes, declaraciones por cualquier cosa, sacar copias de materiales que después se distribuyen allí mismo, incluso se los hacen llegar a los propios funcionarios».

—Tú, ¿cómo accedes a la SINA?

—Al igual que a otros, me dieron la posibilidad de asistir todos los miércoles, pero cuando me reconocieron como el «periodista» de las damas de blanco, autorizaron también mis entradas los lunes. En ocasiones la SINA me ha permitido que yo entre y haga mis trabajos en ese lugar.

—¿Actualmente posees alguna categoría especial entregada por la Sección de Intereses?

—Estoy visado. El gobierno de Estados Unidos me dio acogida mediante el Programa de Refugiados por mi aval «contrarrevolucionario». Se consideró que yo era un «perseguido» por mi labor como «periodista independiente».

—¿En qué año?

—El 16 de noviembre de 2009. Por cierto, la visa la gestionaron algunas embajadas de la Unión Europea aquí en La Habana, específicamente Ingemar Cederberg, ex ministro consejero de la representación de Suecia.

—¿Cómo se fabrica un «disidente»?

—Yo soy un disidente fabricado. Mi caso es un ejemplo de cómo es posible hacer creer en el exterior que aquí existe una «gran» oposición y proliferación de grupos «anticastristas», como suelen denominarlos.

«En este mundillo podrán encontrarme como miembro, directivo, vocero… de agrupaciones casi fantasmas, que rezan en papeles y sin embargo, en el plano interno, el pueblo ni sabe que existen, porque no tienen arraigo y mucho menos seguidores.

«Para ser más explicito: Soy el coordinador nacional del proyecto cívico cultural Julio Tang Texier, financiado desde Miami por el terrorista Ángel de Fana Serrano, de Plantados por la Democracia, y quien ya había cumplido 20 años de prisión en Cuba por actividades  terroristas; pero ahora se las quiere dar de pacifista, de supuesto defensor de los “derechos humanos”.

«Soy director de la biblioteca independiente Ernest Heminway; director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba —una “organización” que integran otras cinco personas, todas con el marcado interés de abandonar el país. Esa “Unión de Periodistas Libres” la sufragan también desde Miami, en este caso el Directorio Democrático Cubano (DDC).

«Fui representante de la Brigada 2506, mediante la cual recibí teléfono móvil y financiamiento para actos provocativos en nuestra patria, y bueno, soy el corresponsal de la revista Misceláneas de Cuba, que se edita en Suecia y la dirige el contrarrevolucionario Alexis Gaínza.

«Me han denominado vocero y miembro de la junta directiva del llamado Frente Nacional de Resistencia y Desobediencia Cívica en Cuba, cuyo soporte económico proviene del DDC, de Mujeres AntiRepresión (MAR) por Cuba y otras agrupaciones de Miami que integran la autotitulada Asamblea de la Resistencia.

«Por si fuera poco me encargaron ser enlace nacional de los presuntos Gobiernos de Oposición, que dirige desde Puerto Rico Enrique Blanco, el mismo que me administra el blog.

«Así es como se fabrica un “disidente” o un supuesto opositor, que hoy se esconden detrás de la fachada del bibliotecario independiente, del periodista independiente, del defensor de los “derechos humanos”…».

—¿En qué crees que radica la fortaleza de la Revolución Cubana?

—En esa unidad que ha existido entre el pueblo y su Revolución. En esa unidad en torno a nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Castro y hacia Raúl. Por la fuerza de las ideas que históricamente hemos defendido.

«Alguna vez pensé que si bien no pude ser un combatiente del Ejército Rebelde, o hacer clandestinaje contra Batista, o empuñar un arma contra los mercenarios que desembarcaron por Playa Girón, o ser un miliciano apostado en su trinchera cuando la Crisis de Octubre, o ir a Angola, o Etiopía, la vida me ha dado la oportunidad, desde esta misión, de colocarme en la primera línea en la defensa de nuestro pueblo.

«Sin dudas, hay quienes continúan subestimándonos, pero existe una cuestión clarísima: los Órganos de la Seguridad cubana han estado, están y estarán presentes en el lugar y en el momento propicio. Los enemigos de la Revolución, de dentro y de fuera, no acaban de entender las lecciones, porque siempre, donde menos lo esperen, habrá un Emilio».

El regalo para mi hija Tita

Desde que comencé este trabajo he perdido muchas amistades, por eso cuando me comunicaron que mi identidad saldría a la luz me puse por un lado muy contento, porque es el regalo para mi hija Tita. Sabrá que su padre no es un traidor.

En una ocasión —siendo ella más pequeña—- fue a verme a la casa un contrarrevolucionario y a la niña se le ocurrió escribir un cartel con tiza en el portal que decía: «Libertad para los Cinco Héroes». Me acuerdo que este personaje me comentó: «Ven acá, ¿pero eso es lo que tú le estás enseñando a tu hija?».

También mis amigos sabrán que yo nunca he cambiado de bando, pero por otro lado lamento que se devele quién soy, porque realmente en mi trabajo escalé a posiciones importantes dentro de la contrarrevolución y podría seguir siendo útil.

Fuente: Periódico Juventud Rebelde

Danza macabra de cinismo.

Danza macabra de cinismo.

El líder de la Revolución Cubana afirma que existen algunos interesados en «sacarle el máximo provecho a los lamentables sucesos de Libia», y advierte que nada tendría de extraño una intervención militar.

La política de saqueo impuesta por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en el Oriente Medio entró en crisis. Esta se desató inevitablemente con el alto costo de los cereales, cuyos efectos se hacen sentir con más fuerza en los países árabes donde a pesar de sus enormes recursos petroleros, la escasez de agua, las áreas desérticas y la pobreza generalizada del pueblo contrastan con los enormes recursos derivados del petróleo que poseen los sectores privilegiados.

Mientras los precios de los alimentos se triplican, las fortunas inmobiliarias y los tesoros de la minoría aristocrática se elevan a millones de millones de dólares.

El mundo arábigo, de cultura y creencia mayoritariamente musulmana, se ha visto humillado adicionalmente por la imposición a sangre y fuego de un Estado que no fue capaz de cumplir las obligaciones elementales que le dieron origen, a partir del orden colonial existente hasta fines de la Segunda Guerra Mundial, en virtud del cual las potencias victoriosas crearon la ONU e impusieron el comercio y la economía mundiales.

Gracias a la traición de Anwar el-Sadat en Camp David el Estado árabe palestino no ha podido existir, pese a los acuerdos de la ONU de noviembre de 1947, e Israel se convirtió en una fuerte potencia nuclear aliada a Estados Unidos y la OTAN.

El Complejo Militar Industrial de Estados Unidos suministró decenas de miles de millones de dólares cada año a Israel  y a los propios estados árabes sometidos y humillados por éste.

El genio ha salido de la botella y la OTAN no sabe cómo controlarlo.

Van a tratar de sacarle el máximo provecho a los lamentables sucesos de Libia. Nadie sería capaz de saber en este momento lo que allí está ocurriendo. Todas las cifras y versiones, hasta las más inverosímiles, han sido divulgadas por el imperio a través de los medios masivos, sembrando el caos y la desinformación.

Es evidente que dentro de Libia se desarrolla una guerra civil. ¿Por qué y cómo se desató la misma? ¿Quiénes pagarán las consecuencias? La agencia Reuters, haciéndose eco del criterio de un conocido banco de Japón, el Nomura, expresó que el precio del petróleo podría sobrepasar cualquier límite:

“‘Si Libia y Argelia suspenden la producción petrolera, los precios podrían llegar a un máximo por encima de 220 dólares por barril y la capacidad ociosa de la OPEP sería reducida a 2,1 millones de barriles por día, similar a los niveles vistos durante la guerra del Golfo y cuando los valores tocaron los 147 dólares por barril en el 2008’, aseveró el banco en una nota.”

¿Quiénes podrían pagar hoy ese precio? ¿Cuáles serían las consecuencias en medio de la crisis alimentaria?

Los líderes principales de la OTAN están exaltados. El Primer Ministro británico, David Cameron, informó ANSA, “…admitió en un discurso en Kuwait que los países occidentales se equivocaron en apoyar gobiernos no democráticos en el mundo árabe.” Se le debe felicitar por la franqueza.

Su colega francés Nicolás Sarkozy declaró: “La prolongada represión brutal y sangrienta de la población civil libia es repugnante”.

El canciller italiano Franco Frattini declaró “‘creíble’ la cifra de mil muertos en Trípoli […] ‘la cifra trágica será un baño de sangre’.”

Hillary Clinton declaró: “…el ‘baño de sangre’ es ‘completamente inaceptable’ y ‘tiene que parar’…”

Ban Ki-moon habló: “‘Es absolutamente inaceptable el uso de la violencia que hay en el país’.”

“…‘el Consejo de Seguridad actuará de acuerdo a lo que decida la comunidad internacional’.”

“‘Estamos considerando una serie de opciones’.”

Lo que Ban Ki-moon espera realmente es que Obama diga la última palabra.

El Presidente de Estados Unidos habló en la tarde de este miércoles y expresó que la Secretaria de Estado saldría para Europa a fin de acordar con sus aliados de la OTAN las medidas a tomar. En su cara se apreciaba la oportunidad de lidiar con el senador de la extrema derecha de los republicanos John McCain; el senador pro israelita de Connecticut, Joseph Lieberman y los líderes del Tea Party, para garantizar su postulación por el partido demócrata.

Los medios masivos del imperio han preparado el terreno para actuar. Nada tendría de extraño la intervención militar en Libia, con lo cual, además, garantizaría a Europa los casi dos millones de barriles diarios de petróleo ligero, si antes no ocurren sucesos que pongan fin a la jefatura o la vida de Gaddafi.

De cualquier forma, el papel de Obama es bastante complicado. ¿Cuál será la reacción del mundo árabe y musulmán si la sangre en ese país se derrama en abundancia con esa aventura? ¿Detendrá una intervención de la OTAN en Libia la ola revolucionaria desatada en Egipto?

En Iraq se derramó la sangre inocente de más de un millón de ciudadanos árabes, cuando el país fue invadido con falsos pretextos. ¡Misión cumplida! proclamó George W. Bush.

Nadie en el mundo estará nunca de acuerdo con la muerte de civiles indefensos en Libia o cualquier otra parte. Y me pregunto: ¿aplicarán Estados Unidos y la OTAN ese principio a los civiles indefensos que los aviones sin piloto yankis y los soldados de esa organización matan todos los días en Afganistán y Pakistán?

Es una danza macabra de cinismo.

Fidel Castro Ruz
Febrero 23 de 2011
7 y 42 p.m.

Fuente: CMHW Radio.

 

Será el 4 de marzo juicio contra Alan Gross

Será el 4 de marzo juicio contra Alan Gross

Según se conoció, todas las pruebas presentadas por la defensa en su escrito de conclusiones provisionales fueron admitidas por el Tribunal y  actuando en correspondencia con lo que establecen los procedimientos legales, el Tribunal Provincial Popular de La Habana señaló como fecha del juicio  contra el ciudadano norteamericano Alan Phillip Gross el próximo 4 de marzo.

Como se informó recientemente, después de un exhaustivo proceso de investigación, la Fiscalía había presentado el expediente de fase preparatoria No 59/2009, en el cual se acusa al ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross del delito de “Actos Contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado”. De acuerdo con el Artículo 91 del Código Penal de Cuba, la Fiscalía solicita una sanción de 20 años de privación de libertad.

Esta información fue trasladada por vía diplomática al Gobierno de los Estados Unidos, al que también se le notificó que sus representantes consulares, los familiares del señor Gross, así como los abogados de su familia podrán participar en el juicio.