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A propósito

Esta tarde, Acto Central por los 50 años de la Alfabetización

La alegría en la Plaza, hace 50 años.

Cubavisión, Cubavisión Internacional Radio Rebelde y Radio Habana Cuba transmitirán hoy, desde las 6:00 p.m., el Acto Central por el Aniversario 50 de la Proclamación de Cuba como Territorio Libre de Analfabetismo, tras la épica Campaña de alfabetización protagonizada por nuestro pueblo.

Al finalizar la transmisión del Acto, los dos canales de Televisión estrenarán el Documental Eternos Alfabetizadores del realizador Ariel Prieto Solís, producido por Mundo Latino.

El Canal Educativo retransmitirá el Acto y el documental al final de su programación.

Fuente:Periodico Granma

Antiterroristas presos en EE.UU. envían felicitación a pueblo cubano


Los cinco antiterroristas cubanos que cumplen severas condenas en Estados Unidos enviaron un mensaje de felicitación a la isla caribeña por el nuevo año, en el que agradecieron la solidaridad mundial a favor de su liberación. 

Un texto divulgado por el Comité Nacional por la Liberación de Los Cinco, como se conoce mundialmente a René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y Gerardo Hernández, condena las terribles condiciones a que es sometido este último en una prisión de máxima seguridad en la ciudad de Victorville. 

"Gerardo continúa bajo las terribles condiciones de la penitenciaria, las cuales conozco muy bien, soportando con férrea entereza las injustas cadenas perpetuas, sin poder recibir la visita de Adriana (su esposa)", expresa Antonio Guerrero en su misiva. 

De igual modo, condena la actual situación de René González, quien tras cumplir 13 años en prisión, debe permanecer otros tres años en Estados Unidos bajo el régimen de libertad supervisada. 

"René está en libertad, pero es una libertad más que condicionada; es una libertad en peligro constante para su integridad física; es una libertad sin poder tener a su lado a Olguita y a sus hijas; es una libertad sin libertad", subraya. 

Recuerda, además, el Coloquio Internacional por su liberación celebrado en la oriental provincia cubana de Holguín, al que asistió la pacifista estadounidense Cindy Sheehan. 

Al respecto, Fernando González agradeció a los comités de solidaridad que en más de 200 ciudades del mundo impulsan acciones y presionan al gobierno norteamericano para que se haga justicia. 

"Ustedes son nuestra mayor virtud, nuestra fuerza, y el motivo principal de nuestro optimismo, de que algún día se hará el milagro grande de la libertad, y podamos celebrar todos unidos la dicha de la victoria", señala por su parte Ramón Labañino. 

"Para nosotros Cinco, separados de nuestros familiares y de nuestro pueblo por más de 13 años, el recurrente deseo de que al fin se haga reparación a esta injusticia será nuevamente esperanza mayor", destaca René González en su mensaje. 

Los cinco fueron apresados en 1998 por monitorear acciones contra Cuba de grupos terroristas radicados en Miami, y tras un arbitrario juicio, en el cual la fiscalía no pudo p

robar las imputaciones contra ellos, fueron sancionados a penas desmesuradas. 

El proceso comenzó en el año 2000 y terminó siete meses después, por lo que fue considerado como el juicio más largo en Estados Unidos. 

(Fuente: Cubaperiodista)

Decreta Cuba duelo oficial por la muerte de Kim Jong Il

Decreta Cuba duelo oficial por la muerte de Kim Jong Il

El gobierno de Cuba decretó hoy duelo oficial por la muerte el sábado último del líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong Il.

De acuerdo con una nota leída a través de la Televisión Nacional, el Consejo de Estado estableció el duelo, que estará vigente los días 20, 21 y 22 de diciembre.

Durante esos días, la bandera cubana se izará a media asta en los edificios públicos e instituciones militares, señala el texto.

Kim Jong Il, de 69 años, falleció el sábado último a causa de un infarto cardíaco mientras cumplía con un viaje de trabajo en tren.

El líder coreano comenzó a trabajar en 1964 en el Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea (PTC) y en febrero de 1974 se convirtió en miembro del Buró Político del Comité Central. Desde octubre de 1980, Kim Jong Il fue miembro del Presidium del Buró Político, secretario del Comité Central del PTC y miembro de la Comisión Militar Central.

En su larga trayectoria política también fue elegido diputado a la Asamblea Popular Suprema de 1982 a 1998, y entre diciembre de 1992 a abril de 1993, de forma sucesiva, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea, primer vicepresidente y más tarde de la Comisión de Defensa Nacional.

El 8 de octubre de 1997, Kim Jong Il se convirtió en secretario general del PTC y recibió el título honorífico de Héroe de la Rpdc en 1975 y 1982.

Entre muchos honores y condecoraciones, en abril de 1992 se le entregó el título de mariscal de la Rpdc.

Fuente:Cubadebate

Recibe Raúl a delegación de la Santa Sede

 

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, recibió en la tarde de ayer a la delegación de la Santa Sede presidida por el doctor Alberto Gasbarri, responsable de la organización de los viajes pontificios internacionales.

Durante el encuentro, el compañero Raúl acogió con beneplácito el anuncio oficial de la próxima visita a Cuba de Su Santidad Benedicto XVI y aseguró que el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano será recibido con afecto y respeto por todo nuestro pueblo.

Igualmente, en el transcurso de las conversaciones se constató el excelente estado de las relaciones entre Cuba y la Santa Sede y se evaluó la marcha de los preparativos de esta visita.

Estuvieron presentes, además, el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana; el Nuncio Apostólico en nuestro país, Su Excelencia Monseñor Bruno Musaró; Monseñor Dionisio García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba; así como el vicepresidente del Consejo de Estado Esteban Lazo Hernández; el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla; el secretario del Consejo de Estado Homero Acosta Álvarez y la compañera Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Fuente: Periódico Granma

Juan Castellanos: “Llegar a Argentina no era una utopía para el Che”

Juan Castellanos: “Llegar a Argentina no era una utopía para el Che”

 

Juan Alberto Castellanos combatió en Cuba con el Che, quien lo incorporó a su proyecto latinoamericano. Integró la guerrilla de Masetti en Salta, donde cayó prisionero como ciudadano peruano. Tras 47 años regresó de visita a la Argentina.

-¿Qué recuerdos tiene de su infancia en Cuba?

-Mi papá era peón agrícola; apenas ganaba para comer. Mi mamá era ama de casa; lavaba y planchaba para la calle, “despalillaba” tabaco y hacía el dulce de leche que yo vendía a los ocho años. Todos los días comíamos “sota, caballo y rey”. Eramos cinco hermanos, y aunque sólo los dos más chicos íbamos a la escuela pública, ella no podía comprarnos el uniforme. Un día me dijo: “No quiero que tu hermana sea prostituta ni criada”. A los 11 años tuve que dejar de estudiar, pero me gradué en la universidad de la calle. Fui comerciante y cuentapropista hasta que me fui para la Sierra Maestra.

-¿Qué fue lo que cambió en usted al leer “La Historia me absolverá”, texto donde Fidel Castro emprende su propia defensa mientras es juzgado por el asalto al cuartel Moncada?

-La Guardia Rural y la policía les pegaban a los trabajadores y a los campesinos. Nunca me gustaron las injusticias, aunque en realidad era un analfabeto político. Pero el asalto de Fidel al Moncada me golpeó. En ese histórico alegato Fidel hizo un recuento de lo que sucedía en Cuba. Y me metí de lleno en el Movimiento 26 de Julio.

-¿Cómo llegó a reunirse con el M-26?

-Viviendo en Camagüey me fui por mi cuenta a la sierra. Pero cuando llegué me viraron para atrás porque no llevaba armas. Entonces regresé a buscar dos fusiles 22. Cuando iba a subir me mandaron para Santiago de Cuba, donde estuve en la clandestinidad hasta el 2 de febrero de 1958. Como premio por unos trabajos que hice en una habitación secreta y soterrada donde se guardaban las armas, me mandaron para la Sierra Maestra, donde estaban las tropas de Fidel. Ahí conocí al Che.

-Aunque se había encontrado con el hombre que acompañaría en la victoria, la primera impresión del Che lo decepcionó.

-En Cuba conocíamos a Hugo del Carril, Carlos Gardel o Luis Sandrini, porteños que en las películas decían: “¿De qué te la das?”. Esa era la impresión que teníamos de los argentinos.

-¿No encajaba en esa imagen? ¿Qué pensó al verlo?

-¿Cómo era posible que hablara pausado y bajito cuando los argentinos lo hacían fuerte y claro? Además, era delgadito. Aunque lo hacía más alto, teníamos la misma estatura. Tuvimos varios choques, porque, cuando creo tener la razón, no me callo. Pero él sabía escuchar. Me dejaba protestar, y cuando no convenía lo que uno pensaba, me decía “cállate”.

-Más allá de las jerarquías (y los choques) trabaron una profunda amistad.

-(Alberto) Granados pensaba que yo era uno de los cubanos que más lo habían interpretado como persona. Parece que el Che vio en mí alguna madera. Aunque trabajaba, me gustaba el ron, era mujeriego y jugador. Cuando lo conocí dejé todas esas cosas, menos las mujeres y el ron (risas).

-¿Cómo comenzó en la guerrilla?

-Pertenecía a una escuadra que más tarde pasó a ser la columna invasora del Che. Las fuerzas de Batista habían comenzado una gran ofensiva con diez mil efectivos. Nosotros seríamos 300. El problema de la guerrilla no es combatir sino sobreponerse al frío, al hambre, a las largas caminatas, al peso de las mochilas. Si uno era cobardón, cuando empezaban los tiros se te quitaba el miedo.

En cierta ocasión, el Che lo castigó por abandonar su escuadra sin permiso.

-”¿Qué hacés acá? ¡Mandé a tu escuadra a una misión y vos estás aquí!”, me dijo. Esperó a que regresaran mis compañeros y me hizo un juicio. De la Sierra Maestra salí desarmado y como enfermero, porque sabía aplicar inyecciones. Le pregunté: “¿Che, usted cree que pueda ganarme nuevamente el fusil?”. Yo no había ido a la Sierra a cargar mochilas, lo haría si volvía a ganarme el fusil. Entonces dijo: “Quédate ahí que sos útil”. Y ahí me quedé. Empecé de chofer del Che en Cabaiguán. En Santa Clara me puso como jefe de la Comandancia. Camilo (Cienfuegos) estaba atacando Yaguajay. Regresábamos de allí cuando el Che me preguntó: “Si quedás vivo, ¿qué pensás hacer?”. “Irme para el carajo porque no me gusta que me manden tanto”, contesté. Pero me la guardó.

-¿Por qué dice que “se la guardó”?

-Cuando terminó la guerra, vivíamos con el Che en La Habana, en la misma casa. Un día me dice: “¡Por fin te vas para el carajo!”. “Si usted cree que soy útil me quedo, si no, me voy”, respondí. Como no contestó, me quedé.

-¿Recuerda el día que entraron a La Habana?

-La escolta del Che éramos (Harry Villegas Tamayo) “Pombo”, sobreviviente de Bolivia; Hermes Peña, que murió en Salta; (Jorge) Argudín, quien actualmente está en La Habana; y yo. Nos acompañaba Aleida (March). Llegamos en un Chevrolet que tomamos a los servicios de inteligencia de Santa Clara. Durante el viaje a La Habana el Che nos había nombrado jefes de escuadra. A Villegas lo puso de jefe de pelotón (el jefe de escuadra era primer teniente, el de pelotón era capitán y el de columna era comandante: los tres grados militares que había en la guerrilla). No nos advirtió que ya éramos oficiales.

-¿Y cómo tomaron la ciudad?

-Aunque Batista se había ido, el 1º de enero combatimos en Santa Clara. Fidel había hablado con el Che para que le avisara a Camilo que se adelantara a tomar Columbia (N. d. R: Fulgencio Batista residía en esa ciudad y desde allí escapó hacia República Dominicana en avión). Al Che le dijo que fuera a tomar La Cabaña, segunda fortaleza en importancia de la capital. Camilo entró a la ciudad en la madrugada del 2 de enero y nosotros en la madrugada del 3. El 8 llega Fidel a Columbia (hoy ciudad Libertad), que ya había caído. Así fue como nos apoderamos de La Habana.

-¿La visita a Tropicana existió realmente o fue parte de un cuento que el mito de la Revolución Cubana echó a rodar?

-Yo fui el de la idea de visitar Tropicana. Cuando el Che se dormía, le robaba el carro y nos íbamos al cabaret. A Pombo y a mí nos metió cinco días presos por robarnos el carro. A Hermes y a Argudín tres. Un día le pregunté a Pombo por qué nos metía cinco días, y a los otros, tres. “¡Mira que eres bruto, Alberto! Tú y yo tenemos séptimo grado y somos del pueblo. Ellos son semianalfabetos y de la Sierra Maestra”, respondió.

-Luego el Che le dio a usted una casa en La Cabaña, donde se celebró una boda.

-Me preguntó si podía casarse allí. Le dije que cómo no iba a poder hacerlo si me había asignado la casa. En la boda estaban Raúl (Castro), Fidel y Camilo y todos los comandantes que viajaron en el “Granma”. Yo era primer teniente, nada más. Me llaman a la hora de firmar; estaba por fuera del grupo. El Che había elegido como testigos del casamiento a Fidel, Raúl y a mí.

-Por lo que comenta, fue una reunión íntima. ¿Cómo fue la ceremonia?

-Muy sencilla. Me quedé con todo lo que sobró (risas). Una vez, registrando una casa, encontré dos cajas de sidra. A Aleida, que iba con nosotros, le digo: “Vamos a hacer un negocio. Agarro una caja, porque me voy a casar, y te guardo otra para cuando tú te cases”. El día de la ceremonia Camilo me preguntó qué tenía para la boda. “Una caja de sidra que me robé, si el Che se entera caigo preso”, dije (risas). Camilo pidió a los otros comandantes que llevaran cerveza. La fiesta se celebró con esas bebidas y una torta.

-¿Qué tareas desempeñó cuando la Revolución empezaba a consolidarse?

-El Che comenzó a dirigir el Banco Nacional y tuvo que dedicarse más a la burocracia que a la acción. Lo único que hacía yo era joder. Un día le dije: “Doy la vida por usted, pero estar todo el día aquí sentado no me gusta”. Le conté que había sido comerciante y le pedí que me pusiera en una fábrica. Terminé como administrador de la Fábrica Cubana de Tejido. Luego me envió a estudiar a la Escuela de Administradores del Ministerio de Industria, que él había creado. En el ‘62, estando en la escuela, le cuento a Villegas que iba a ver al Che porque me parecía que se iba. Villegas me dice: “Le avisas que también me voy”. Le pregunté al Che: “¿Cuándo se va?”. “¿Por qué me preguntás eso?”, quiso saber. Insistí: “Hermes está desaparecido y usted es el único que sabe dónde está. Vengo a decirle que me voy con usted a cualquier lado”. “Vamos a tenerlo en cuenta”, contestó.

-Cumplió con su palabra cuando lo mandó a llamar un año más tarde.

-En agosto del ‘63 estaba de guardia en la Escuela de Oficiales de Matanza. Era domingo. A las doce de la noche llegó un telefonema. Tenía que ver al Che en el Ministerio de Industria. “¡Coño, si no me he emborrachado el fin de semana ni me he escapado con nadie! ¿Para qué carajo me manda a buscar?”, pensé. Llegué asustado. Le pregunté a (José Manuel) Manresa, jefe de despacho, si había algún problema. “Que yo sepa, ninguno”, dijo. Lo primero que me preguntó al entrar fue: “¿Recordás hace un tiempo lo que me prometiste? Recordá”, insistió. Enseguida le pregunté cuándo nos íbamos; me cortó diciendo: “Párate, que son veinte años peleando y vos estás recién casado y embollado (enamorado)”. Al rato lo convencí y me indicó: “Vas a ir a un lugar y vas a encontrar gente conocida. No te vayas a disfrazar de indio porque no lo sos. Inventa un cuento bastante verosímil para que te le pierdas un tiempo a la familia y no estén jodiendo por aquí. Y vas a ser el jefe hasta que llegue”. Me adelantó que Villegas no me acompañaría porque adonde iba no había negros. En el entrenamiento tuve que imitar la firma del pasaporte de Raúl Dávila Sueyro, un muchacho peruano que estaba estudiando en Cuba.

-¿Qué itinerario siguió hasta llegar a Argentina?

-Viajé hasta Praga donde agarré el pasaporte de Dávila. Luego fui a Roma, Lisboa, Dakar, Río de Janeiro, San Pablo, Curumbá, Santa Cruz de La Sierra, La Paz y Cochabamba. En Tarija contacté a (Jorge Ricardo) Masetti, a quien conocía de La Habana. El y Hermes eran los únicos que sabían quién era yo. Aunque fui segundo jefe y jefe de la escolta, me incorporé al EGP (Ejército Guerrillero del Pueblo) como aspirante a combatiente. Mi misión era esperar al Che en Bolivia. El venía en el ‘63 para pasar a Argentina.

-¿Cree que hubo un exceso de confianza en el desembarco del EGP en Salta?

-Cometimos el error de mantenernos siempre en una zona. Eso le permitió a la Gendarmería detectarnos y prácticamente aniquilarnos. Reconocíamos el terreno y hacíamos cuevas para guardar alimentos. Sabíamos que una vez que comenzáramos a operar, íbamos a tener que andar escondiéndonos y huyendo hasta que pudiéramos dominar un territorio libre, para conectarnos con la retaguardia.

-Pero fueron detenidos sin poder afianzarse del todo en una zona determinada.

-Esperábamos a un grupo de compañeros cuando Henry Lerner me dice: “Vamos a La Toma”. Enrique Bollini manejaba el rastrojero. Al salir de unos árboles, en el camino chocamos con una patrulla que iba de civil. “Me jodí”, pensé. Querían saber dónde estaban los demás. Les explicamos que andábamos solos, cazando. El río estaba crecido. “Nos van a fusilar”, le dije a Henry. Nos ordenaron que nos sentáramos. Cuando observé que nos iban a montar en los camiones, le pedí a Henry una dirección en Córdoba que no comprometiera a nadie. “Sol de Mayo 125″, susurró. Nunca lo anoté. Eso fue el 4 de marzo de 1964, sobre las seis y media de la tarde.

-¿Sólo con esa dirección justificó su presencia en Argentina?

-Cada vez que me daban una paliza, daba una nacionalidad distinta. Primero era español, después mexicano, hasta que dije que era peruano. Les di la dirección de Córdoba, donde funcionaba un albergue de estudiantes universitarios. Con el nombre que di Interpol confirmó la existencia de Raúl Moisés Dávila Sueyro.

-En el penal de Villa Las Rosas, usted protagonizó una huelga de hambre porque fue encarcelado sin haber sido acusado de ningún delito.

-El fiscal Alberto Velarde no quería acusarnos y le metimos una huelga de hambre de ocho días. (Arturo Humberto) Illia estaba de presidente. La prensa comenzaba a hablar de los guerrilleros en huelga de hambre. Hasta que Velarde nos acusó. El general (Julio Argentino) Alsogaray nos entrevistó y nos dijo: “Ustedes se salvaron porque el jefe del Regimiento los presentó ante la prensa”. Al llegar a Orán, el jefe del Regimiento llamó a los periodistas. Fotografiaron a (Oscar) del Hoyo, a Fernando (Alvarez), que acaba de incorporarse, a dos “pungas” que nos infiltraron, y a mí. Uno de los prisioneros era Federico Frontini, hijo de un abogado y periodista de Buenos Aires. Henry Lerner era hijo de un comerciante de Cosquín. Uno de los muchachos infiltrados dijo: “Les presento al primer cubano”. “Yo no soy cubano, soy latinoamericano”, me salió.

-Habrá pensado que había llegado al final.

-En los interrogatorios me enseñaron una foto de Fidel, me preguntaron si lo conocía. Dije que no. Después me enseñaron una foto del Che. “No lo conozco, sé que es el Che Guevara pero nunca lo he visto.” Así me mantuve siempre. Hubiera sido un buen boxeador. Mira que me pegaban y no me tiraban al piso. Salí fortalecido porque a golpes no hablo. Me podrían haber ofrecido dinero para que los traicionara pero no tengo precio. Son momentos en los que se prueban las bases de los principios; te das cuenta de que eres capaz de morir por una idea.

-¿Cuándo supo que Hermes Peña había muerto?

-Me dan una paliza grande. Al amanecer me llevan ante su cadáver y me obligan a meterlo en el cajón. Tenía el brazo izquierdo completamente partido. Cuando lo levanté estaba rígido. Su cuerpo estaba acribillado a balazos pero no se veían las heridas por la ropa que llevaba puesta. Cuando leí la noticia sobre el asesinato del Che en El Tribuno de Salta, no lo podía creer.

-Con motivo de su muerte se publicaron fotos de la boda del Che donde usted estaba.

-Un preso salteño me reconoció en una foto donde estaba con barba y uniforme: “Este sos vos”, dijo. Yo estaba cagado. “Si fuera ese tipo, el alcalde tendría que pedirme audiencia”, contesté. Al tipo le decían “el Indio”; se calló la boca. Lo recordé en la entrevista que me hicieron en Salta (N. d. R: durante el rodaje de Alberto Castellanos, la vanguardia del Che en Orán). Si está vivo, sabe que lo estoy mentando y reconociendo que no me delató.

-Finalmente, lo liberaron el 14 de diciembre de 1968.

-Salí en libertad condicional a las dos de la tarde. Me llevaron a la policía, a Inmigración. Querían deportarme a Perú. Como no tenía documentos, mis abogados lograron un permiso para presentarme al día siguiente. El abogado Farat Salim organizó un “motivito” allí y salimos con el doctor Gustavo Roca y el doctor Horacio Lonati. Llegamos a Córdoba al amanecer. Al día siguiente ya estaba en manos del Partido Comunista Argentino. Con una cámara fotográfica que habíamos logrado meter en la cárcel me sacaron una foto y me hicieron la cartilla de colimba. Salí con ese documento para Buenos Aires el 17 de diciembre, escoltado por un agente del PC. Antes de llegar a la Terminal de Buenos Aires nos bajamos. Fuimos a una cafetería, el agente llamó por teléfono, vino un auto con un chofer y una muchacha y me llevaron a otro lugar. Volvieron a llamar, vino otro auto con otro chofer y otra muchacha y me metieron en una casa de familia. El 24 de diciembre del ‘68 cruzamos el Río de la Plata.

-…Y su familia se enteró de la misión en Argentina diez años después.

-Una de mis hijas había empezado a estudiar ruso en los Camilitos. Un día me dice: “Papi, ¿cómo se dice ‘jugar’ en ruso?”. Le dije que no sabía ruso. “¡Papi, mira que eres bruto! ¡Cinco años en la Unión Soviética y no sabes hablar ruso!”, respondió. Aquello me hirió tanto… Entonces senté a las mellizas y a la madre. Les dije que no podían contar nada de lo que iba a decirles porque, hasta que no lo dijeran oficialmente, era secreto. Terminada la historia sobre Argentina salimos llorando los cuatro.

-Hay quienes señalan que haber llevado la guerrilla a Salta fue, al menos, una utopía del Che.

-¡Ninguna utopía! Estábamos creando las condiciones para cuando él llegara. Teníamos órdenes de tratar de no combatir, explorar el terreno y no incorporar a ningún campesino mientras no estuviéramos combatiendo. Si el Che hubiera llegado a Argentina, o nos mataban a todos o terminábamos haciendo una gran revolución aquí. El tenía una gran confianza en la juventud. Ustedes estaban muy politizados y lo hubieran seguido sin dudar.

-¿Cuáles fueron sus sensaciones durante este regreso a Argentina?

-Sentí una emoción muy grande. Conocía Argentina por dentro pero no por fuera. Fui a la Quebrada (de Humahuaca) en Jujuy y a Chaco. Conocí el Paraná. La ciudad de Salta y la de Jujuy se parecen a Las Tunas, donde nací. La Habana se parece a Buenos Aires, con su bullicio y su gente en las calles. Los caribeños y los sudamericanos tenemos características similares, no somos europeos. Regresé a la cárcel y recordé cómo era la celda, la comida. En Orán me acordé cuando pasé por el río Bermejo, con el agua hasta la cintura y el fusil en la mano. Me emocioné en la selva cuando entramos por un terraplén hacia un sitio boscoso parecido al lugar donde había estado. ¡Figúrate, a tantos años! La otra vez había llegado como guerrillero, escondido. Ahora llego filmando, como Artista

Por Adrián Pérez
Página 12, Argentina

Fuente:Cubadebate

Un Caribe unido y solidario es nuestro único camino

Un Caribe unido y solidario es nuestro único camino

Aseguró Raúl en la ceremonia inaugural de la IV Cumbre CARICOM-CUBA

YAIMA PUIG MENESES

PUERTO ESPAÑA, Trinidad y Tobago.— Bajo un cielo apacible y despejado amaneció este jueves 8 de diciembre la ciudad de Puerto España, capital de Trinidad y Tobago. Inicia así, otra jornada histórica para los países caribeños y Cuba, bajo el claro propósito de avanzar en el camino de la integración económica, la coordinación entre servicios comunes, y la cooperación en las más diversas esferas.

Cerca de las diez de la mañana (hora de Cuba), llegó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a la Academia Nacional de Artes Escénicas, para participar en la IV Cumbre CARICOM-Cuba. Allí fue recibido por Kamla Persad-Bissessar y Surujrattan Rambachan, Primera Ministra y titular de Asuntos Exteriores y Comunicaciones de Trinidad y Tobago, respectivamente.

Después de un breve recorrido por los engalanados pasillos de la institución, los mandatarios entran al salón donde tendrá lugar la ceremonia de apertura de la Cumbre. En la primera fila se ha dispuesto la ubicación de los jefes de delegaciones; y el General de Ejército ocupa su sitio: al centro, entre la Primera Ministra Kamla Persad-Bissessar y el Primer Ministro de San Kitts y Nevis, Denzil Llewellyn Douglas, en calidad de Presidente de CARICOM.

A continuación, se escuchan las notas de los himnos nacionales de Cuba y Trinidad y Tobago. En el auditórium también se ha ubicado la delegación cubana que está integrada además, por Ricardo Cabrisas Ruiz, vicepresidente del Consejo de Ministros, así como Bruno Rodríguez Parrilla y Rodrigo Malmierca Díaz, titulares de Relaciones Exteriores y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, respectivamente.

Acto seguido, inició la sesión con las palabras del Secretario General de CARICOM, embajador Irwin LaRocque, quien destacó la necesidad de explorar todos los derroteros posibles para incrementar la cooperación en los más diversos sectores. Igualmente, reconoció la contribución de Cuba en el desarrollo de las sociedades caribeñas. Los acuerdos que hoy se adopten, dijo, nos ayudarán a reforzar los compromisos de fraternidad y amistad en los próximos años.

Luego hizo uso de la palabra Kamla Persad-Bissessar, Primera Ministra del país anfitrión. En su intervención, recordó a los líderes de las cuatro naciones que el 8 de diciembre de 1972, decidieron establecer relaciones diplomáticas con nuestro país: Errol Barrow, de Barbados, Forbes Burnham, de Guyana, Michael Manley, de Jamaica y Eric Williams, de Trinidad y Tobago, quienes vieron a Cuba como parte indiscutible de la Comunidad Caribeña.

Señaló además, que históricamente los países pertenecientes a CARICOM han votado en la ONU a favor de la resolución presentada por Cuba para condenar el injusto bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Y ante este recordatorio, el público aplaude como gesto de aprobación.

La Primera Ministra también agradeció las propuestas hechas por Cuba para incrementar los proyectos en beneficio del desarrollo de los países caribeños en lo referente a la cultura, el deporte, ciencia, tecnología y medio ambiente, así como en materia de salud, y transporte.

Admiramos la fraternidad y generosidad de Cuba, que a pesar de los retos financieros que tiene por delante, ayuda y comparte con el resto de los países lo que tiene, dijo.

Breves minutos de quietud suceden su intervención. Acto seguido inicia un interludio musical cuya apertura es una peculiar melodía que muy bien conocemos los cubanos: Capullito de Alelí, de Caetano Veloso.

Al finalizar el público aplaude, para luego dar paso al Primer Ministro de Saint Kitt y Nevis, quien en su condición de Presidente de CARICOM, recordó que este 8 de diciembre conmemoramos el paso audaz y sin precedente, dado por cuatro países del Caribe cuando enviaron al mundo el claro mensaje de que Cuba es parte vital de esta región americana.

Como pequeños estados, con recursos limitados, es importante que unamos esfuerzos y trabajemos por fortalecer principios comunes. Esta Cumbre nos ofrece una magnífica posibilidad para solidificar la cooperación caribeña y desarrollar las relaciones Sur-Sur, señaló.

Al concluir, correspondió al General de Ejército su turno, quien al iniciar su discurso saludó a los músicos que minutos antes habían hecho su presentación, sobre los cuales dijo, "tienen la virtud, como una muestra más de los pueblos del Caribe, de hacer hablar ese latón".

Luego, agradeció al pueblo y a las autoridades de Trinidad y Tobago las muestras de amistad y solidaridad ofrecidas a la delegación cubana desde la llegada a este hermano país. Especialmente reconoció la magnífica preparación del evento y la dedicación con que la honorable Kamla Persad-Bissessar y su equipo de Gobierno, han creado las condiciones para realizar de la IV Cumbre CARICOM-Cuba.

Raúl recordó que el próximo año conmemoraremos el 40 aniversario de aquel acontecimiento histórico de 1972, relevante para el Caribe, y de enorme trascendencia para Cuba. Al tiempo que expresó la decisión de nuestro país de celebrar esa fecha dedicando la Feria Internacional del Libro —el evento cultural más significativo del movimiento editorial cubano—, en el año 2012, al Caribe, sus obras y sus autores, como reconocimiento a la cultura y el pensamiento común de nuestros pueblos.

"Un Caribe unido y solidario es nuestro único camino. La cooperación que hemos desarrollado entre nosotros, cuenta con logros innegables en las áreas de la salud, la educación, la agricultura y el enfrentamiento a los desastres naturales, que ya fueron citados en la mañana de hoy por la honorable Primera Ministra de Trinidad y Tobago. Cuba ratifica su voluntad de continuar fortaleciendo las relaciones con los países miembros de CARICOM y de encontrar fórmulas que permitan la ejecución de nuevos proyectos de colaboración e incrementar la eficacia de los ya existentes", concluyó.

Con su intervención finalizó también la ceremonia inaugural de la IV Cumbre CARICOM-Cuba.

A la salida del pequeño teatro, numerosas personas se acercan a saludar al Presidente cubano, quien para todos tiene algún gesto deferente; también hubo momentos para complacer varias solicitudes de fotos. Un ambiente cálido y amistoso se percibe alrededor de la delegación cubana, visiblemente emocionada por tan afectuosas muestras de cariño.

ESPACIO PARA REFLEXIONAR SOBRE EL APOYO CONJUNTO

Luego del almuerzo oficial ofrecido por la Primera Ministra trinitaria en la propia Academia de Artes Escénicas, los Jefes de Estado o de delegaciones, iniciaron la sesión plenaria de la IV Cumbre CARICOM-Cuba, en la cual se trataron temas relacionados con la integración regional y hemisférica, el cambio climático, la energía renovable, la mitigación de desastres y la cooperación en materia de salud.

También hubo espacio para tópicos como el tráfico ilícito de armas ligeras, el narcotráfico, las enfermedades no transmisibles, la actual situación de Haití, así como la colaboración entre las instituciones de CARICOM y Cuba.

La cita se convirtió así, en una ocasión para explorar nuevas áreas de colaboración, pero también en otra oportunidad para estrechar la cooperación, ampliar inversiones y profundizar las relaciones económicas entre las dos partes.

Casi al finalizar, el General de Ejército, transmitió a los participantes en esta IV Cumbre, en nombre de Fidel, su fidelidad a las ideas de este evento y un fuerte abrazo a todos. Tales palabras fueron recibidas por el auditórium con un fuerte aplauso que por sí solo demostró la trascendencia de las acciones motivadas por el líder de la Revolución Cubana para fortalecer las relaciones de nuestro país con la Comunidad del Caribe.

Más adelante, fue aprobada la Declaración de Puerto España, en la cual se reitera el firme compromiso de estos países con los propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, con el multilateralismo y los principios fundamentales del Derecho Internacional, incluido el respeto a la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y la no injerencia en los asuntos internos.

Bajo estos preceptos, se incluyó en la Declaración una enérgica condena a la aplicación unilateral y extraterritorial, por parte de los Estados Unidos, de leyes coercitivas y medidas que van contra esos derechos. Muestra de lo cual lo constituye la reciente provocación de impedir al gobierno de Trinidad y Tobago, realizar esta Cumbre en el hotel Hilton, pues se violarían las regulaciones del bloqueo económico estadounidense contra Cuba.

Como condena a este hecho, la IV Cumbre CARICOM-Cuba decidió aprobar un Comunicado Especial con el cual además, patentiza que no permitirán ningún intento de aplicar leyes extraterritoriales que puedan impedir el ejercicio de la soberanía de sus países.

Finalmente, Denzil Llewellyn Douglas, Presidente de CARICOM, envió un saludo a Fidel Castro en nombre de todos los países del área y agradeció la firma de la declaración con la que se iniciaron las relaciones diplomáticas entre Cuba y los países de la región hace ya 39 años.

Luego, con palabras sencillas pero rebosantes de emoción, aseguró a Raúl que, en cualquier espacio mundial donde Cuba pueda no tener voz, tendrá la de la Comunidad Caribeña. A ello el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros respondió con un fuerte abrazo, que pidió hacer extensivo a todos los participantes.

Culmina así otra histórica jornada para nuestros pueblos. Cuba y los países caribeños fortalecen una vez más sus mecanismos de colaboración y desarrollo a diferentes niveles, con la plena convicción de que el camino hacia el éxito es difícil, pero su feliz tránsito dependerá en gran medida de cuánto logremos concretar nuestros principios de integración regional.

Fuente:Periódico Granma

Regresó Raúl a la Patria

Regresó Raúl a la Patria

Acto seguido se incorporó a las actividades por el día de la Defensa Nacional

Yaima Puig Meneses

Luego de dos intensas y exitosas jornadas de trabajo durante la recién concluida Cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, regresó a la Patria en la mañana de este domingo 4 de diciembre.

A su llegada a La Habana fue recibido por José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Directamente desde el aeropuerto, ambos se dirigieron a una Unidad de la Defensa Antiaérea para participar en las actividades por el Día Nacional de la Defensa.

Raúl fue acompañado, además, por los generales de cuerpo de ejército, Abelardo Colomé Ibarra, titular del Interior; Leopoldo Cintra Frías, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; Álvaro López Miera, viceministro primero y jefe del Estado Mayor General y Joaquín Quintas Solá, viceministro de las FAR, así como, Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores y otros altos jefes y oficiales.

En horas del mediodía, se trasladaron a una Empresa Militar Industrial, donde se les informó acerca de la modernización del armamento y la técnica.

Raúl sostuvo intercambios con los colectivos de los dos lugares visitados, ante los cuales destacó la importancia de aprovechar bien cada uno de nuestros recursos y no desecharlos sin antes comprobar que pueden ser empleados en otras funciones.

Igualmente, les comentó algunas impresiones sobre su viaje a la hermana nación Bolivariana para participar en la constitución de la CELAC, hecho al cual atribuyó una gran trascendencia histórica.

Fuente: Periódico Granma.

Llegó Raúl a Caracas para participar en la CELAC: Trae un mensaje de Fidel

Llegó Raúl a Caracas para participar en la CELAC: Trae un mensaje de Fidel

 El Presidente cubano Raúl Castro llegó a Caracas para participar en Cumbre de América Latina y el Caribe que se celebra hoy y mañana en Caracas, Venezuela.

En declaraciones a la prensa en el Aeropuerto de Maiquetía, Raúl felicitó a Venezuela por esta iniciativa de la CELAC, “que si funciona y si tiene éxito se puede considerar el acontecimiento de los últimos 200 años en América Latina”.

Dijo también que Fidel está muy bien, y siguiendo por Telesur cada detalle de la Cumbre. “Traigo un mensaje de

Este encuentro histórico en Caracas dejará oficialmente fundada la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), lo que constituye el hecho institucional de mayor trascendencia en nuestro hemisferio durante el último siglo.

2 Diciembre 2011

Fuente: Cubadebate