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A propósito

Presidente iraní reclama en La Habana un orden mundial más justo.

Presidente iraní reclama en La Habana un orden mundial más justo.


Mahmud Ahmadinejad, Presidente de la República Islámica de Irán, abogó hoy en La Habana por un nuevo orden mundial más justo, equitativo y solidario, donde todos los seres humanos sean respetados por igual.
El dignatario recibió el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Políticas de la Universidad de La Habana, en el Aula Magna de la casa de altos estudios, en una ceremonia en la que insistió en la necesidad de hacer frente a la hegemonía de las potencias imperialistas con la unidad entre países.
Es indiscutible la decadencia del capitalismo, un sistema basado en la injusticia, la explotación de los recursos ajenos y el armamentismo, el cual ya se ve en un callejón sin salida en los escenarios político y económico, afirmó el mandatario iraní.
Durante una conferencia magistral en la institución habanera, Ahmadinejad exhortó a permanecer alerta ante un régimen que recurre a la violencia, el injerencismo y el genocidio con el objetivo de extender sus dominios y defender sus intereses.
Aseguró que la unidad es la única alternativa a seguir y aseguró que su nación estará junto a Cuba en la tarea impostergable de crear un nuevo futuro.
La ceremonia estuvo presidida, además, por Esteban Lazo Hernández, vicepresidente del Consejo de Estado y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, y Gustavo Cobreiro, rector del centro educativo.
Mahmud Ahmadinejad, Presidente de la República Islámica de Irán, comenzó hoy una visita oficial a Cuba.
Como parte de su programa, el mandatario persa sostendrá conversaciones con el General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
De La Habana, partirá el jueves hacia Ecuador, donde concluirá su gira latinoamericana.
Cuba y la República Islámica de Irán mantienen excelentes relaciones bilaterales y desarrollan importantes vínculos de cooperación en esferas como la energía, biotecnología y el comercio.

Fuente: Cubadebate

Acusada la ONU por expansión del cólera en Haití De “desidia, omisión y negligencia” habla una denuncia formulada por Universidad brasileña denuncia ante Corte Interamericana de Derechos Humanos

Acusada la ONU por expansión del cólera en Haití De “desidia, omisión y negligencia” habla una denuncia formulada por  Universidad brasileña denuncia ante Corte Interamericana de Derechos Humanos


Ernesto Carmona

Una denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acusa a Naciones Unidas de negligencia y desidia por haber permitido la llegada y difusión del cólera en Haití desde octubre 2010 y exhibir incapacidad para contener una epidemia que está produciendo más sufrimientos y muerte a miles de haitianos pobres. La acusación apunta que “la ONU violó los derechos a la vida e integridad corporal, conforme a los artículos 4 y 5 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y el Artículo Uno de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre”. 

La reclamación, presentada ante la CIDH por la Facultad de Derecho de Santa María, Brasil, y el Proyecto Brasil-Haití, denuncia la responsabilidad de la ONU “por actos y omisiones con relación a la base militar de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) que, bajo su comando y responsabilidad, diseminó, a partir de la base de Mirebalais, departamento de Mirebalais, Haití, excrecencias humanas de soldados nepaleses contaminados por el vibrium cólera, provocando contaminación en cadena, sufrimiento y muerte de decenas de miles de personas infectadas por la bacteria”, explicó Cristine Koehler Zanella, del Proyecto Brasil-Haiti, profesora de derecho internacional público.  

“En otras palabras, precisó una fuente diplomática acreditada en Puerto Príncipe que pidió reserva de identidad, la desidia de la ONU condujo a la instalación de un batallón de soldados nepaleses contagiados con cólera a orillas del importante río Artibonite, donde defecaron a sus anchas, sin precauciones sanitarias, e infectaron el vergel más productivo de alimentos del país, contaminando con sus heces esa importante fuente de agua pura”. Denominado Latibonit en cróele y prácticamente el único río importante del país, nace en la Cordillera Central de República Dominicana, pero su curso de 240 km se encuentra mayoritariamente en Haití, siendo el más largo del país y el mayor de la isla La Española, territorio que comparten ambas naciones.

Los denunciantes estiman que este caso ofrece al Sistema Interamericano de Derechos Humanos la oportunidad de afirmar su competencia en el plano regional frente a la responsabilidad internacional de organizaciones también internacionales en la comisión de ilícitos de carácter internacional. El Sistema actuaría contra la omisión, la indiferencia y la impunidad ya conocidas y fortalecidas por las deficiencias materiales del acceso a la justicia de las víctimas. Todo este cuadro de abusos podría perpetuarse históricamente, excusado por la mera “confluencia de circunstancias” alegada por la ONU, tesis que los denunciantes consideran “inaceptable” porque conduciría a “la irresponsabilidad común y a la ausencia de consecuencias jurídicas”.  

Los denunciantes alegan que este caso permitiría a la CIDH “reafirmar la vigencia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en territorio americano, tratado a cuyas normas debe ajustarse la organización mundial, sea por la afinidad de propósitos, sea por no ser legibus solutus ante el mundo”. Es decir, la ley existe para todos. “Actuando así, la CIDH viabilizará los estados y personas y las víctimas de ilícito internacional para consolidar la vigencia del corpus iuris del Derecho Internacional de Derechos Humanos en el espacio americano”. 

Historial de impunidad 

Las tropas de la Minustah tienen un historial de 8 años de abusos y violaciones de derechos humanos de la población haitiana que jamás han sido reflejados adecuadamente por la gran prensa internacional. Por añadidura, el aparato militarizado de la ONU goza de “inmunidad” en los países donde actúa, al igual que las tropas estadounidenses en cualquier parte del mundo o los soldados de Pinochet bajo los 17 años de ocupación y dictadura en su propio país, todo en el mismo estilo de los soldados de los viejos imperios, sea el romano, el español, el británico, etc. La ley del más fuerte logró que “inmunidad” signifique ahora “impunidad” o hacer la vista gorda”.  

Por ejemplo, en el plano político, testimonios de testigos presenciales confirmaron matanzas indiscriminadas de las fuerzas ONU en la comunidad de Cité Soleil de Haití, el 22 de diciembre de 2006, reportadas como castigo colectivo contra una demostración masiva de partidarios de Lavalas, el partido de Bertrand Aristeide. que reunió a 10.000 personas reclamando el regreso del presidente, en una clara condena a la ocupación militar extranjera del país. Según los residentes, las fuerzas ONU atacaron sus domicilios de madrugada, matando más de 30 personas, incluyendo mujeres y niños. Un video grabado por camarógrafos del Proyecto de Información de Haití (Haiti Information Project, HIP) mostró a civiles desarmados agonizando bajo el intenso fuego de las fuerzas "pacificadoras" de la Minustah. Esta noticia censurada y ocultada por los grandes medios fue reportada por Proyecto Censurado 2008 de California (1). 

En el plano estricto de los delitos más ordinarios, a fines de octubre de 2007 se descubrió que 108 soldados y 3 oficiales de los 950 “cascos azules” del batallón Sri Lanka estaban involucrados en tráfico de niños, prostitución, violación, etcétera. Los abusos se conocieron por una fundada denuncia de varias organizaciones de Haití, entre otras, Plateforme haïtienne de Plaidoyer pour un Développement Alternatif, Plate-forme Interaméricaine des Droits humains, Démocratie et Développement, Solidarité des Femmes Haïtiennes y Tét Kole Ti Peyizan Ayisyen, quienes expresaron su “indignación frente al silencio del gobierno haitiano sobre los casos de abusos sexuales perpetrados en contra de mujeres y menores de nuestro país” por 108 soldados y 3 oficiales de la Minustah, originarios de Sri Lanka. Como los malhechores gozaban de inmunidad, se les envió a su país de origen para ser juzgados allá, algo que obviamente jamás ocurrió. 

En una de las últimas fechorías de la soldadesca internacional que azota a Haití, en septiembre 2011 marinos uruguayos fueron acusados de atacar sexualmente a un ciudadano haitiano y dejar un registro en video “como recuerdo”, tal como suelen hacerlos las tropas estadounidenses en los países ocupados. La víctima era colaborador de la marinería uruguaya y la evidencia del video de 1 minuto fue retirada de YouTube (2) aduciendo “principios éticos”, en tanto se impuso la tesis del relevo de las tropas involucradas para que los autores de la violación homosexual colectiva “sean juzgados en su país”. Naturalmente, Uruguay seguirá manteniendo tropas porque "no estamos en Haití para jubilarnos", sino para "dar una mano para que se pueda constituir un cuerpo de haitianos que se haga cargo de la seguridad interna", explicó el presidente José Mujica. 

Según cifras oficiales de la ONU, al 8 de diciembre de 2011, la presencia militar extranjera en Haití –que no es una zona de guerra– ascendía a 12.552 efectivos, el  12,5% de todas las tropas ONU regadas por el mundo, que superan los 100.000 hombres en armas, siendo la tercera – en tamaño– de las 16 misiones ONU “en resguardo de la paz”. El empobrecido gobierno haitiano está obligado a financiar la mitad de los gastos operacionales anuales de estas tropas de diversa procedencia que absorben el 10,7% de su Producto Interno Bruto. Sólo desde el terremoto de enero 2010, los gastos de la Minustah costaron 1.556,5 millones de dólares.  

Las grandes potencias que invadieron Haití para derrocar a Bertrand Aristide, en 2004 prometieron ayuda internacional por varios miles de millones de dólares para hacer “viable” este país del que sólo les interesa su estratégica condición de portaviones natural, porque todas sus riquezas ya fueron arrancadas de la faz de la tierra y el subsuelo. Tras el terremoto de 2010, se renovaron las promesas de “reconstrucción”, pero el escaso dinero recibido sólo sirve para mantener a la fuerza de ocupación, mientras los haitianos mueren de hambre y ahora de cólera. 

Papel de Chile en esta historia 

El poder pareciera que efectivamente nace del fusil y en los hechos, con sus tropas de ocupación, la Minustah ejerce el poder real en Haití en una suerte de cogobierno internacional de facto con las autoridades haitianas que resultan elegidas en comicios usualmente cuestionados. Las tropas ONU, que han incurrido en masacres y delitos con absoluta impunidad, “legitimaron” en los primeros días de marzo de 2004 la invasión de Francia, EEUU y Canadá del bisiesto 29 febrero. Los comando especiales de esas potencias secuestraron y llevaron por la fuerza a la ex colonia francesa República Centro Africana al Presidente Jean Bertrand Aristide, quien obtuvo el 91,69% de los votos en la última elección presidencial libre realizada en 2000.  

Desde que comenzó la “misión estabilizadora”, el Chile gobernado por Ricardo Lagos secundó fielmente a sus aliados del primer mundo y fue el primero en enviar tropas en “misión humanitaria”, en el plazo de 48 horas, para lavar la imagen de intervención militar extranjera de las tres potencias involucradas. Casi premonitoriamente, el 5 de marzo de 2004, el editorial de la revista chilena Punto Final preguntaba ¿qué hace Chile en Haití? (4) y aseguraba “el presidente Lagos ha tomado una decisión grotesca y peligrosa. Coloca a Chile en la senda de un lastimoso seguidismo de las acciones intervencionistas norteamericanas. En EEUU gobernaba George W, Bush, que ya había lanzado las invasiones a Afganistán e Irak; en Francia gobernaba el oscuro y reaccionario Jacques Chirac; y el primer ministro de Canadá era el “liberal” Paul Martin.  

 "No se aclaraba todavía lo que estaba sucediendo en Haití, de donde había salido al exilio el presidente Jean-Bertrand Aristide, cuando el presidente Ricardo Lagos anunció que en 48 horas efectivos militares chilenos llegarían a Puerto Príncipe, para integrarse a la “Fuerza de Paz” que normalizaría la situación. Se sumarían a tropas norteamericanas, canadienses y francesas.

Detrás de la iniciativa presidencial, mostrada como ejemplo de eficacia y preocupación humanitaria, se ocultan, sin embargo, realidades oscuras. El propio ex presidente Aristide denuncia en la República Centroafricana, satélite de Francia, que no había renunciado voluntariamente y que fue sacado del palacio presidencial y luego del país bajo la amenaza armada de soldados norteamericanos. Por otra parte, la decisión de Naciones Unidas para la creación de la “Fuerza de Paz” no fue más que una operación cosmética para legitimar lo que ya habían hecho Estados Unidos y Francia. Marines norteamericanos desembarcaron en Puerto Príncipe horas antes de sacar del mando a Aristide. También llegaron fuerzas francesas. Ambas potencias -Estados Unidos y Francia, que disfrutan de una amistad rediviva en esta aventura colonial-, actuaron sin pedir permiso de nadie. Ni a Naciones Unidas y menos a la OEA, cuyo penoso papel ha quedado de nuevo al descubierto. La caída de Aristide y el desarrollo de la crisis haitiana ha sido consecuencia de la actuación imperial que manipuló un verdadero golpe de Estado.

Ahora Chile se adelanta a los demás países latinoamericanos enviando tropas. Y eso es motivo de orgullo para el gobierno, que se apresuró a tomar una decisión que indica la voluntad de hacer cuanto sea necesario para agradar a George W. Bush y acompañarlo en lo que considere conveniente.

La “Fuerza de Paz” cohonestará lo que decida hacer (y deshacer) Estados Unidos y por lo mismo, su actuación se convertirá en complicidad y motivo de agravio para el pueblo haitiano. 

Y por eso no resulta sorprendente que de vez en cuando un diplomático chileno haya sido nombrado jefe civil de la Minustah. Primero lo fue el ex canciller Juan Gabriel Valdés (PS) y hoy ocupa ese cargo otro burócrata de la diplomacia chilena y también ex canciller, Mariano Fernández (DC), virtual “emperador” de Haití, en tanto el comando militar recae en el general brasileño Luiz Eduardo Ramos Pereira. Fernández, que en algún momento quiso la candidatura presidencial chilena, comparte “el poder” que el 12 de mayo 2011 le asignó el Secretario General de la ONU, con Kevin Kennedy, casualmente de Estados Unidos, y con Nigel Fisher, de Canadá, también designados por el surcoreano Ban Ki-moon. 

Las personas que deseen apoyar la acusación ante la CDIH de la Facultad de Derecho de Santa María, Brasil y el Proyecto Brasil-Haití contra la ONU pueden hacer clic acá y también leer el libelo acá.  

Fuente: Cubaperiodista

Falleció en Francia traductora de Granma Internacional

 

Acaba de fallecer en Francia, su tierra natal, Gisele Bulwa, quien integró el equipo de traductores de la publicación Granma Internacional a lo largo de 35 años. 

Vinculada durante más de 40 años a los movimientos de solidaridad con Cuba, Gisele llegó a La Habana en 1971 atraída por su proceso revolucionario, y desarrolló distintas tareas entre ellas la traducción de libros, novelas, cuentos y guiones de películas cubanas, a la vez que trabajó como profesora en la Universidad de La Habana y en la Alianza Francesa.  

Trabajó en Granma Internacional desde 1974 al 2010, donde, según opinión de Miguel Comellas Dopico, quien fue subdirector de esa publicación, cumplió con eficiencia profesional su tarea como traductora. “Era una buena persona, firme de principios, una profesional excelente”, dijo Comellas a Cubaperiodistas. 

Nació en Charenton le Point, Francia, en 1947. Era integrante de la delegación de la UPEC en Granma Internacional.  

Estaba casada con un profesor universitario cubano y tenía dos hijos. Llegue a sus familiares el mensaje de condolencia de la Presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba, en nombre de todos los periodistas cubanos.  

(Fuentes: Cubaperiodistas/Granma Diario)

 

El mejor Presidente para Estados Unidos

El mejor Presidente para Estados Unidos

9 Enero 2012

Una conocida agencia europea de noticias transmitió anteayer desde Sydney, Australia, que “un grupo de investigadores australianos de la Universidad de Nueva Gales del Sur anunció la creación de un cable eléctrico diez mil veces más delgado que un cabello, capaz de igual conducción eléctrica que un cable de cobre  tradicional.”

“…Bent Weber, jefe del proyecto realizado en la universidad australiana, en un trabajo publicado por la revista Science explicó que ‘poder efectuar conexiones de cables a esa escala microscópica será esencial para el desarrollo de los futuros circuitos electrónicos’”.

“El cable fue creado por físicos australianos y estadounidenses con cadenas de átomos de fósforo dentro de un cristal de silicio: el nanocable cuenta apenas con cuatro átomos de ancho por uno de alto.”

“El hallazgo es esencial en la carrera internacional para desarrollar la primera ‘computadora cuántica’, máquinas superveloces capaces de procesar enormes cantidades de datos en pocos segundos: una serie de cálculos que llevaría años, o incluso décadas, a las computadoras actuales.

“En un cable de cobre tradicional, la electricidad se genera cuando los electrones de cobre fluyen a lo largo del conductor: pero a medida que el cable o conductor se hace más pequeño, la resistencia al flujo eléctrico se hace mayor.

“Para superar este problema Weber y su equipo utilizaron microscopios especialmente diseñados con precisión atómica, que les permitieron colocar los átomos de fósforo en los cristales de silicio.

“Esto permitió que el nanocable actuara como el cobre, con los electrones fluyendo fácilmente y sin problemas de resistencia. ‘Estamos mostrando con esta técnica que es posible minimizar componentes hasta la escala de pocos átomos’, indicó Weber.”

“Si vamos a usar átomos como bits, necesitamos cables a la misma escala de los átomos” -observó la física Michelle Simmons, supervisora del trabajo.

Con estos indetenibles avances tecnológicos que debieran servir para el bienestar de la humanidad, recordaba lo que hace apenas cuatro días escribí sobre el calentamiento de la Tierra y la explotación acelerada del peligroso gas de esquisto, en un mundo que en doscientos años está consumiendo la energía fósil acumulada durante 4 000 millones de años.

Imaginé a Obama, buen articulador de palabras, para quien, en su búsqueda desesperada de la reelección, los sueños de Luther King distan a más años luz que la Tierra del planeta habitable más cercano.

Peor aún: cualquiera de los congresistas republicanos presidenciables, o un líder o lideresa del Tea Party carga más armas nucleares en sus espaldas que ideas de paz en su cabeza.

Imaginen los lectores por un minuto esa poderosa calculadora cuántica capaz de multiplicar por infinitas veces los datos que hoy recogen las modernas computadoras.

¿No es acaso obvio que lo peor de todo es la ausencia en la Casa Blanca de un robot capaz de gobernar Estados Unidos e impedir una guerra que ponga fin a la vida de nuestra especie?

Estoy seguro de que el 90 por ciento de los norteamericanos inscriptos, especialmente los hispanos, los negros, y el creciente número de la clase media, empobrecidos, votaría por el robot.

 

Fidel Castro Ruz

Enero 8 de 2012

6 y 18 p.m.

La marcha hacia el abismo

5 Enero 2012

No es cuestión de optimismo o pesimismo, saber o ignorar cosas elementales, ser responsables o no de los acontecimientos. Los que pretenden considerarse políticos debieran ser lanzados al basurero de la historia cuando, como es norma, en esa actividad ignoran todo o casi todo lo que se relaciona con ella.

No hablo por supuesto de los que a lo largo de varios milenios convirtieron los asuntos públicos en instrumentos de poder y riquezas para las clases privilegiadas, actividad en la que verdaderos récords de crueldad han sido impuestos durante los últimos ocho o diez mil años sobre los que se tienen vestigios ciertos de la conducta social de nuestra especie, cuya existencia como seres pensantes, según los científicos, apenas rebasa los 180 mil años.

No es mi propósito enfrascarme en tales temas que seguramente aburrirían a casi el ciento por ciento de las personas continuamente bombardeadas con noticias a través de medios, que van desde la palabra escrita hasta las imágenes tridimensionales que comienzan a exhibirse en costosos cines, y no está lejano el día en que también predominen en la ya de por sí fabulosas imágenes de la televisión. No es casual que la llamada industria de la recreación tenga su sede en el corazón del imperio que a todos tiraniza.

Lo que pretendo es situarme en el punto de partida actual de nuestra especie para hablar de la marcha hacia el abismo. Podría incluso hablar de una marcha “inexorable” y estaría seguramente más cerca de la realidad. La idea de un juicio final está implícita en las doctrinas religiosas más extendidas entre los habitantes del planeta, sin que nadie las califique por ello de pesimistas. Considero, por el contrario, deber elemental de todas las personas serias y cuerdas, que son millones, luchar para posponer y, tal vez impedir, ese dramático y cercano acontecimiento en el mundo actual.

Numerosos peligros nos amenazan, pero dos de ellos, la guerra nuclear y el cambio climático, son decisivos y ambos están cada vez más lejos de aproximarse a una solución.

La palabrería demagógica, las declaraciones y los discursos de la tiranía impuesta al mundo por Estados Unidos y sus poderosos e incondicionales aliados, en ambos temas, no admiten la menor duda al respecto.

El primero de enero de 2012, año nuevo occidental y cristiano, coincide con el aniversario del triunfo de la Revolución en Cuba y el año en que se cumple el 50 Aniversario de la Crisis de Octubre de 1962, que puso al mundo al borde de la guerra mundial nuclear, lo que me obliga a escribir estas líneas.

Carecerían de sentido mis palabras si tuviesen como objetivo imputar alguna culpa al pueblo norteamericano, o al de cualquier otro país aliado de Estados Unidos en la insólita aventura; ellos, como los demás pueblos del mundo, serían las víctimas inevitables de la tragedia. Hechos recientes ocurridos en Europa y otros puntos muestran las indignaciones masivas de aquellos a los que el desempleo, la carestía, las reducciones de sus ingresos, las deudas, la discriminación, las mentiras y la politiquería, conducen a las protestas y a las brutales represiones de los guardianes del orden establecido.

Con frecuencia creciente se habla de tecnologías militares que afectan la totalidad del planeta, único satélite habitable conocido a cientos de años luz de otro que tal vez resulte adecuado si nos movemos a la velocidad de la luz, trescientos mil kilómetros por segundo.

No debemos ignorar que si nuestra maravillosa especie pensante desapareciera transcurrirían muchos millones de años antes de que surja nuevamente otra capaz de pensar, en virtud de los principios naturales que rigen como consecuencia de la evolución de las especies, descubierta por Darwin en 1859 y que hoy reconocen todos los científicos serios, creyentes o no creyentes.

Ninguna otra época de la historia del hombre conoció los actuales peligros que afronta la humanidad. Personas como yo, con 85 años cumplidos, habíamos arribado a los 18 con el título de bachiller antes de que concluyera la elaboración de la primera bomba atómica.

Hoy los artefactos de ese carácter listos para su empleo ─incomparablemente más poderosos que los que produjeron el calor del sol sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki─ suman miles.

Las armas de ese tipo que se guardan adicionalmente en los depósitos, añadidas a las ya desplegadas en virtud de acuerdos, alcanzan cifras que superan los veinte mil proyectiles nucleares.

El empleo de apenas un centenar de esas armas sería suficiente para crear un invierno nuclear que provocaría una muerte espantosa en breve tiempo a todos los seres humanos que habitan el planeta, como ha explicado brillantemente y con datos computarizados el científico norteamericano y profesor de la Universidad de Rutgers, New Jersey, Alan Robock.

Los que acostumbran a leer las noticias y análisis internacionales serios, conocen cómo los riesgos del estallido de una guerra con empleo de armas nucleares se incrementan a medida que la tensión crece en el Cercano Oriente, donde en manos del gobierno israelita se acumulan cientos de armas nucleares en plena disposición combativa, y cuyo carácter de fuerte potencia nuclear ni se admite ni se niega. Crece igualmente la tensión en torno a Rusia, país de incuestionable capacidad de respuesta, amenazada por un supuesto escudo nuclear europeo.

Mueve a risas la afirmación yanki de que el escudo nuclear europeo es para proteger también a Rusia de Irán y Corea del Norte. Tan endeble es la posición yanqui en este delicado asunto, que su aliado Israel ni siquiera se toma la molestia de garantizar consultas previas sobre medidas que puedan desatar la guerra.

La humanidad, en cambio, no goza de garantía alguna. El espacio cósmico, en las proximidades de nuestro planeta, está saturado de satélites de Estados Unidos destinados a espiar lo que ocurre hasta en las azoteas de las viviendas de cualquier nación del mundo. La vida y costumbres de cada persona o familia pasó a ser objeto de espionaje; la escucha de cientos de millones de celulares, y el tema de las conversaciones que aborde cualquier usuario en cualquier parte del mundo deja de ser privado para convertirse en material de información para los servicios secretos de Estados Unidos.

Ese es el derecho que va quedando a los ciudadanos de nuestro mundo en virtud de los actos de un gobierno cuya constitución, aprobada en el Congreso de Filadelfia en 1776, establecía que todavía los hombres nacían libres e iguales y a todos les concedía el Creador determinados derechos, de los cuales no les quedan ya, ni a los propios norteamericanos ni a ciudadano alguno del mundo siquiera el de comunicar por teléfono a familiares y amigos sus sentimientos más íntimos.

La guerra, sin embargo, es una tragedia que puede ocurrir, y es muy probable que ocurra; más, si la humanidad fuese capaz de retrasarla un tiempo indefinido, otro hecho igualmente dramático está ocurriendo ya con creciente ritmo: el cambio climático. Me limitaré a señalar lo que eminentes científicos y expositores de relieve mundial han explicado a través de documentos y filmes que nadie cuestiona.

Es bien conocido que el gobierno de Estados Unidos se opuso a los acuerdos de Kyoto sobre el medio ambiente, una línea de conducta que ni siquiera concilió con sus más cercanos aliados, cuyos territorios sufrirían tremendamente y algunos de los cuales, como Holanda, desaparecerían casi por entero.

El planeta marcha hoy sin política sobre este grave problema, mientras los niveles del mar se elevan, las enormes capas de hielo que cubren la Antártida y Groenlandia, donde se acumula más del 90% del agua dulce del mundo, se derriten con creciente ritmo, y ya la humanidad, el pasado 30 de noviembre de 2011, alcanzó oficialmente la cifra de 7 mil millones de habitantes que en las áreas más pobres del mundo crece de forma sostenida e inevitable. ¿Es que acaso los que se han dedicado a bombardear países y matar millones de personas durante los últimos 50 años se pueden preocupar por el destino de los demás pueblos?

Estados Unidos es hoy no solo el promotor de esas guerras, sino también el mayor productor y exportador de armas en el mundo.

Como es conocido, ese poderoso país ha suscrito un convenio para suministrar 60 mil millones de dólares en los próximos años al reino de Arabia Saudita, donde las transnacionales de Estados Unidos y sus aliados extraen cada día 10 millones de barriles de petróleo ligero, es decir, mil millones de dólares en combustible. ¿Qué será de ese país y de la región cuando esas reservas de energía se agoten? No es posible que nuestro mundo globalizado acepte sin chistar el colosal derroche de recursos energéticos que la naturaleza tardó cientos de millones de años en crear, y cuya dilapidación encarece los costos esenciales. No sería en absoluto digno del carácter inteligente atribuido a nuestra especie.

En los últimos 12 meses tal situación se agravó considerablemente a partir de nuevos avances tecnológicos que, lejos de aliviar la tragedia proveniente del derroche de los combustibles fósiles, la agrava considerablemente.

Científicos e investigadores de prestigio mundial venían señalando las consecuencias dramáticas del cambio climático.

En un excelente documental fílmico del director francés Yann Arthus-Bertrand, titulado Home, y elaborado con la colaboración de prestigiosas y bien informadas personalidades internacionales, publicado a mediados del año 2009, este advirtió al mundo con datos irrebatibles lo que estaba ocurriendo. Con sólidos argumentos exponía las consecuencias nefastas de consumir, en menos de dos siglos, los recursos energéticos creados por la naturaleza en cientos de millones de años; pero lo peor no era el colosal derroche, sino las consecuencias suicidas que para la especie humana tendría. Refiriéndose a la propia existencia de la vida, le reprochaba a la especie humana: “…Te beneficias de un fabuloso legado de 4 000 millones de años suministrado por la Tierra. Solamente tienes 200 000 años, pero ya has cambiado la faz del mundo.”

No culpaba ni podía culpar a nadie hasta ese minuto, señalaba simplemente una realidad objetiva. Sin embargo, hoy tenemos que culparnos todos de que lo sepamos y nada hagamos por tratar de remediarlo.

En sus imágenes y conceptos, los autores de esa obra incluyen memorias, datos e ideas que estamos en el deber de conocer y tomar en cuenta.

En meses recientes, otro fabuloso material fílmico exhibido fue Océanos, elaborado por dos realizadores franceses, considerado el mejor film del año en Cuba; tal vez, a mi juicio, el mejor de esta época.

Es un material que asombra por la precisión y belleza de las imágenes nunca antes filmadas por cámara alguna: 8 años y 50 millones de euros fueron invertidos en ella. La humanidad tendrá que agradecer esa prueba de la forma en que se expresan los principios de la naturaleza adulterados por el hombre. Los actores no son seres humanos: son los pobladores de los mares del mundo. ¡Un Oscar para ellos!

Lo que motivó para mí el deber de escribir estas líneas no surgió de los hechos referidos hasta aquí, que de una forma u otra he comentado anteriormente, sino de otros que, manejados por intereses de las transnacionales, han estado saliendo a la luz dosificadamente en los últimos meses y sirven a mi juicio como prueba definitiva de la confusión y el caos político que impera en el mundo.

Hace apenas unos meses leí por primera vez algunas noticias sobre la existencia del gas de esquisto. Se afirmaba que Estados Unidos disponía de reservas para suplir sus necesidades de este combustible durante 100 años. Como dispongo en la actualidad de tiempo para indagar sobre temas políticos, económicos y científicos que pueden ser realmente útiles a nuestros pueblos, me comuniqué discretamente con varias personas que residen en Cuba o en el exterior de nuestro país. Curiosamente, ninguna de ellas había escuchado una palabra sobre el asunto. No era desde luego la primera vez que eso sucedía. Uno se asombra de hechos importantes de por sí que se ocultan en un verdadero mar de informaciones, mezcladas con cientos o miles de noticias que circulan por el planeta.

Persistí, no obstante, en mi interés sobre el tema. Han transcurrido solo varios meses y el gas de esquisto no es ya noticia. En vísperas del nuevo año se conocían ya  suficientes datos para ver con toda claridad la marcha inexorable del mundo hacia el abismo, amenazado por  riesgos tan extremadamente graves como la guerra nuclear y el cambio climático. Del primero, ya hablé; del segundo, en aras de la brevedad, me limitaré a exponer datos conocidos y algunos por conocer que ningún cuadro político o persona sensata debe ignorar.

No vacilo en afirmar que observo ambos hechos con la serenidad de los años vividos, en esta espectacular fase de la historia humana, que han contribuido a la educación de nuestro pueblo valiente y heroico.

El gas se mide en TCF, los cuales pueden referirse a pies cúbicos o metros cúbicos  ─no siempre se explica si se trata de uno o de otro─ depende del sistema de medidas que se aplique en un determinado país. Por otro lado, cuando se habla de billones suelen referirse al billón español que significa un millón de millones; tal cifra en inglés se califica como trillón lo cual debe tenerse en cuenta cuando se analizan las referidas al gas que suelen ser voluminosas. Trataré de señalarlo cuando sea  necesario.

El analista norteamericano Daniel Yergin, autor de un voluminoso clásico de historia del petróleo afirmó, según la agencia de noticias IPS, que ya un tercio de todo el gas que se produce en Estados Unidos es gas de esquisto.

“…la explotación de una plataforma con seis pozos puede consumir 170.000 metros cúbicos de agua e incluso provocar efectos dañinos como influir en movimientos sísmicos, contaminar aguas subterráneas y superficiales, y afectar el paisaje.”

El grupo británico BP informa por su parte que “Las reservas probadas de gas convencional o tradicional en el planeta suman 6.608 billones -millón de millones- de pies cúbicos, unos 187 billones de metros cúbicos, [...] y los depósitos más grandes están en Rusia (1.580 TCF), Irán (1.045), Qatar (894), y Arabia Saudita y Turkmenistán, con 283 TCF cada uno”. Se trata del gas que se venía produciendo y comercializando.

“Un estudio de la EIA -una agencia gubernamental de Estados Unidos sobre energía- publicado en abril de 2011 encontró prácticamente el mismo volumen (6.620 TCF o 187,4 billones de metros cúbicos) de shale gas recuperable en apenas 32 países, y los gigantes son: China (1.275 TCF), Estados Unidos (862), Argentina (774), México (681), Sudáfrica (485) y Australia (396 TCF)”. Shale gas es gas de esquisto. Obsérvese que de acuerdo a lo que se conoce Argentina y México poseen casi tanto como Estados Unidos. China, con los mayores yacimientos, posee reservas que equivalen a casi el doble de aquellos y un 40% más que Estados Unidos.

“…países secularmente dependientes de proveedores extranjeros contarían con una ingente base de recursos en relación con su consumo, como Francia y Polonia, que importan 98 y 64 por ciento, respectivamente, del gas que consumen, y que tendrían en rocas de esquistos o lutitas reservas superiores a 180 TCF cada uno”.

“Para extraerlo de las lutitas -señala IPS- se apela a un método bautizado ‘fracking’ (fractura hidráulica), con la inyección de grandes cantidades de agua más arenas y aditivos químicos. La huella de carbono (proporción de dióxido de carbono que libera a la atmósfera) es mucho mayor que la generada con la producción de gas convencional.

“Como se trata de bombardear capas de la corteza terrestre con agua y otras sustancias, se incrementa el riesgo de dañar subsuelo, suelos, napas hídricas subterráneas y superficiales, el paisaje y las vías de comunicación si las instalaciones para extraer y transportar la nueva riqueza presentan defectos o errores de manejo.”

Baste señalar que entre las numerosas sustancias químicas que se inyectan con el agua para extraer este gas se encuentran el benceno y el tolueno, que son sustancias terriblemente cancerígenas

La experta Lourdes Melgar, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, opina que:

“‘Es una tecnología que genera mucho debate y son recursos ubicados en zonas donde no hay agua’…”.

“Las lutitas gasíferas -expresa IPS- son canteras de hidrocarburos no convencionales, encalladas en rocas que las guarecen, por lo que se aplica la fractura hidráulica (conocida en inglés como ‘fracking’) para liberarlas a gran escala.”

“La generación de gas shale involucra altos volúmenes de agua y la excavación y fractura generan grandes cantidades de residuos líquidos, que pueden contener químicos disueltos y otros contaminantes que requieren tratamiento antes de su desecho.”

“La producción de esquisto saltó de 11.037 millones de metros cúbicos en 2000 a 135.840 millones en 2010. En caso de seguir a este ritmo la expansión, en 2035 llegará a cubrir 45 por ciento de la demanda de gas general, según la EIA.

“Investigaciones científicas recientes han alertado del perfil ambiental negativo del gas lutita.

“Los académicos Robert Howarth, Renee Santoro y Anthony Ingraffea, de la estadounidense Universidad de Cornell, concluyeron que ese hidrocarburo es más contaminante que el petróleo y el gas, según su estudio ‘Metano y la huella de gases de efecto invernadero del gas natural proveniente de formaciones de shale’, difundido en abril pasado en la revista Climatic Change.

“‘La huella carbónica es mayor que la del gas convencional o el petróleo, vistos en cualquier horizonte temporal, pero particularmente en un lapso de 20 años. Comparada con el carbón, es al menos 20 por ciento mayor y tal vez más del doble en 20 años’, resaltó el informe.”

“El metano es uno de los gases de efecto invernadero más contaminantes, responsables del aumento de la temperatura del planeta.”

“‘En áreas activas de extracción (uno o más pozos en un kilómetro), las concentraciones promedio y máximas de metano en pozos de agua potable se incrementaron con proximidad al pozo gasífero más cercano y fueron un peligro de explosión potencial’, cita el texto escrito por Stephen Osborn, Avner Vengosh, Nathaniel Warner y Robert Jackson, de la estatal Universidad de Duke.

“Estos indicadores cuestionan el argumento de la industria de que el esquisto puede sustituir al carbón en la generación eléctrica y, por lo tanto, un recurso para mitigar el cambio climático.

“‘Es una aventura demasiado prematura y riesgosa’.”

“En abril de 2010, el Departamento de Estado de Estados Unidos puso en marcha la Iniciativa Global de Gas Shale para ayudar a los países que buscan aprovechar ese recurso para identificarlo y desarrollarlo, con un eventual beneficio económico para las transnacionales de esa nación.”

He sido inevitablemente extenso, no tenía otra opción. Redacto estas líneas para el sitio web Cubadebate y para Telesur, una de las emisoras de noticias más serias y honestas de nuestro sufrido mundo.

Para abordar el tema dejé transcurrir los días festivos del viejo y el nuevo año.

Fidel Castro Ruz
Enero 4 de 2012
9 y 15 p.m
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Cristina Fernández de muy buen ánimo y sin complicaciones

La presidenta argentina, Cristina Fernández, cumple hoy su primer día de postoperatorio sin complicaciones y de muy buen ánimo, informó el secretario de Comunicación Pública de la Nación, Alfredo Scoccimarro.

Los controles químicos y estudios de laboratorio realizados están dentro de los parámetros normales, agregó el portavoz al dar a conocer el segundo parte médico después que la dignataria fuera sometida ayer a una tiroidectomía total.

Según el reporte oficial, la jefa de Estado pasó bien la noche, descansó con tranquilidad y ya comenzó a alimentarse y a caminar.

El informe de la Unidad Médica Presidencial, leído por Scoccimarro, fue acogido con vítores y aplausos por centenares de personas congregadas en las inmediaciones del Hospital Austral, ubicado en la localidad bonaerense de Pilar.

Tras ser intervenida quirúrgicamente la víspera de un carcinoma papilar en el lóbulo derecho de la glándula tiroides, detectado el 22 de diciembre último como resultado de controles médicos rutinarios, Cristina Fernández recibió el apoyo de miles de ciudadanos a través de las redes sociales.

5 Enero 2012

Fuente: Cubadebate

El 5 de enero por los Cinco

El 5 de enero por los  Cinco

Los invitamos a comenzar el 2012 con una acción colectiva sencilla por los Cinco Patriotas cubanos. Será mucho más efectiva si la realizamos el mismo día y desde todas partes del mundo.

El 5 de enero, desde cualquier lugar donde se encuentre, envíe un correo electrónico, un fax o llame por teléfono al Presidente Obama para exigirle que inmediatamente ponga en libertad a Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando y que permita a René regresar a Cuba junto a su esposa e hijas.

El Presidente Obama sabe que los Cinco son inocentes. Se lo han dicho intelectuales, religiosos, sindicalistas, estudiantes, actores y artistas, parlamentarios, premios Nobel y miles de personas honestas de todas partes del mundo. El puede y debe poner fin a 13 años de injusticia. Solo así podrá ganarse el respeto de la comunidad internacional que está esperando su gesto humanitario que permita el inmediato regreso de los Cinco a Cuba, junto a sus familiares y su pueblo.

(Tomado del Comité Internacional por la Libertad de los 5 Cubanos)

Cuba con 4,9 de mortalidad infantil en 2011

Cuba cerró el 2011 con una tasa de mortalidad infantil de 4,9 por cada mil nacidos vivos y siete provincias registran cifras por debajo de la media nacional, según datos del Ministerio de Salud Pública.

La isla encabeza la nómina, desde hace cuatro años, de países en el continente con menos de cinco en sus estadísticas al igual que Canadá, publica hoy el diario Granma.

En 2008 las cifras alcanzaron 4,7, escoltados de 4,8 el año siguiente. En 2010 registró un 4,5.

Con cinco mil 317 nacimientos más en comparación con el año precedente, la provincia con menos tasa fue la oriental Las Tunas, con 3,5. La secundan con datos inferiores a la media Artemisa (3,9), Pinar del Río y Holguín, (4,0), La Habana, (4,3), así como Ciego de Ávila y Granma con (4,4)

El diario destaca además que 17 municipios lograron cero, en su mayoría territorios orientales.

Entre los factores que contribuyeron a estos resultados se encuentran la voluntad y decisión política del gobierno, un alto grado de escolaridad de la población y un abarcador programa de vacunación, con cobertura del ciento por ciento a los niños.

A esto se suma el sistema sanitario, accesible y gratuito para todos, la calificación científico-técnica de los trabajadores y los múltiples cuidados al programa materno infantil.

3 Enero 2012

Fuente: Cubadebate