La Patria le contempla orgullosa.

¡Enhorabuena Fidel. La Patria le contempla orgullosa! Lunes 13 de agosto, año 2007. Fidel Castro Ruz, Comandante en Jefe del pueblo uniformado, cumple 81 años de vida y la patria que él redimió y encumbró con su ejemplo de hijo revolucionario y digno, le saluda orgullosa y, como el otro guerrero de la historia reciente, Che Guevara, vuelve al camino, al campo de batalla, adarga al brazo y el escudo protector de sus ideas. Será como usted pronostica: Una lucha implacable, contra nuestras propias deficiencias y contra el enemigo insolente que intente apoderarse de Cuba. El pueblo cubano, Fidel, este lunes 13 de agosto, está feliz, muy feliz. Enhorabuena por su cumpleaños y gracias por el fuego, por la llama eterna de su ejemplo. Usted, en fecha reciente reflexionó acerca de los 365 días transcurridos a partir del 31 de julio del año 2006, en que su joven ayudante Carlos Valenciaga, dio lectura a su proclama, anuncio del deterioro grave de su salud, del enfrentamiento a la muerte en un campo de batalla en que solo la ciencia, la medicina y su férrea voluntad dirían la última palabra. Vale por diez el año transcurrido en cuanto a la posibilidad de vivir una experiencia única en que me aportó información y conocimientos sobre cuestiones vitales para la humanidad, que he transmitido con toda honradez al pueblo de Cuba- informa a usted en su artículo. La llama eterna, publicado en la prensa. De la evolución de aquella riesgosa y urgente intervención quirúrgica hace un año, el pueblo cubano recibió noticias, en forma de metáforas algunas. ¿Recuerdan la evocación del Caguairán y su fortaleza vegetal indomable? Y después el abrazo de Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega, Gabriel García Márquez y otros amigos puntuales. El héroe resistía con el valor que enfrentó al ejército batistiano en otro verano, de mil 958: La famosa y decisiva Batalla del Jigüe. En su proclama del 31 de julio, hace un año, comunicó al pueblo de su ausencia temporal y dijo que un equipo de trabajo encabezado por el Partido y Raúl, asumía todas sus responsabilidades; Raúl lideró el Mando Supremo del destino político, económico y social de Cuba junto a otros prestigiosos dirigentes revolucionarios. Dos mil seis transcurrió sacudido por patéticos presagios. Fue un año en que brilló con más fulgor que nunca la inteligencia humana y se fortaleció la unidad de un pueblo forjado en mil batallas en lucha por el derecho pleno a vivir sin cadenas, y con la luz de la dignidad en la frente. Fue el año en que frustramos en Ginebra el testarudo intento de Bush y sus títeres diplomáticos de condenar a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos; fue el año de la histórica victoria en Naciones Unidas, tras el contundente rechazo al bloqueo imperialista; fue el año de la victoriosa Operación Caguairán que mostró al mundo el potencial defensivo de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias. Inolvidable aquel Desfile Militar el 2 de Diciembre por el 50 Aniversario del Desembarco del Granma, en dedicatoria especial al cumpleaños del Comandante en Jefe. Aquel desfile del pueblo uniformado reiteró su advertencia al enemigo: nuestra lucha será implacable. Con las ideas y las armas inspiradoras de nuestros actos, ¡ jamás tendrán a Cuba ! Fue el año en que un coro universal de voces, convocadas por la Fundación Guayasamín, felicitó a Fidel y hubo más de una homilía, plegaria, brindis copa en mano por la salud de Fidel. Cada cual hizo lo suyo de acuerdo a los dictados de su conciencia credo y religión. Era el ruego por la llama eterna de una vida; era la gracia por el fuego de un ejemplo. En éste año transcurrido a partir, reitero de aquel 31 de julio, a nuestros días, asistimos al regreso de Fidel al campo del periodismo, de análisis profundo, crítico, inspirador, apasionadamente veraz. Sus reflexiones sobre temas universales, en ocasiones sobre duras y evidentes realidades de la cotidianidad nacional; fue un año que permitió a Fidel reunir información y meditar a fondo en torno a los problemas vitales que hoy amenazan más que nunca a nuestra especie. Son inolvidable, aleccionadoras, aquellas reflexiones y las de éstos días por los Panamericanos de Brasil, el robo de talentos y sobre las duras y evidentes realidades y las influencias que el poder ejerce sobre los seres humanos. Recordamos a Martí cuando proclamó que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz. Fue el año en que perdimos a la inolvidable Vilma Espín y rendimos homenaje sentido a Frank País y Raúl Pujol en el aniversario 50 de la caída de ambos en Santiago de Cuba, y Raúl prendió la llama eterna en homenaje a todos los mártires de la Patria. Y hace pocas días nuestro Consejo de Estado convocó a elecciones y Fidel en proclama política analizó las luces y sombras de estos inolvidables 365 días; con la batalla de ideas, la revolución energética, marchan adelante tomados de la mano con los programas de atención permanente a la salud, la educación, la economía y con igual pasión, se atienden nuestras misiones de solidaridad y ayuda Internacionalistas en Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otras latitudes del Universo. Como usted Fidel, el pueblo de Cuba ha vivido la experiencia de un año semejante a un decenio; sentimos su presencia cercana en cada reflexión; ha sido usted un ausente muy presente en nuestros corazones y que alegría sentimos hoy cuando escuchamos su reflexión por el año transcurrido. Usted comparte con nosotros la satisfacción de observar que lo prometido se ajusta a la inconmovible realidad. Cierto. No hay felicidad mayor que la de luchar por las ideas. Raúl, el Partido, el Gobierno, la Asamblea Nacional, la Juventud Comunista y las organizaciones de masas y sociales encabezadas por los trabajadores, marchan adelante guiados por el principio inviolable de la unidad. ¡Enhorabuena Fidel. La Patria le contempla orgullosa! |
| Fuente o autor: Aldo Isidrón del Valle |
| 8/11/2007 |
